Como se sabe, por mérito deportivo, quedaron conformados dos “Bombos”, el número 1 y el número 2. Para el primer grupo, están los seis mejores clasificados de la primera fase de la Sudamericana (Colón fue el mejor de todos por ganarle los dos partidos al Zamora de Venezuela) y los diez que bajan de la Copa Libertadores de América. En el segundo grupo, los 16 restantes de la primera fase de la Copa Sudamericana.

— Bombo 1: Colón, Banfield, Bolívar, Jorge Wilstermann, Botafogo, Vasco da Gama, Deportes Temuco, Junior, Millonarios, Santa Fe, El Nacional, Sport Huancayo, Cerro, Defensor Sporting, Nacional (Uruguay) y Peñarol.

— Bombo 2: Defensa y Justicia, Lanús, San Lorenzo, Atlético Paranaense, Fluminense, Sao Paulo, Deportivo Cali, Deportivo Cuenca, Liga de Quito, General Díaz, Nacional (Paraguay), Sol de América, Boston River, Rampla Juniors y Caracas.

¿Cómo se sortea?
Del Bolillero/Bombo 2 se extraerán las 16 bolillas que irán conformando las llaves O1 al O16. Posteriormente, del Bolillero/Bombo 1 (donde está Colón) se extraerán las bolillas con los equipos que completarán las llaves, definiéndose así los cruces para la segunda fase.

— 1) La localía en el primer partido corresponderá a los equipos provenientes del Bolillero 2.

— 2) En esta segunda fase, podrán enfrentarse equipos provenientes de la misma Asociación Miembro.

— 3) Para las fases siguientes, y hasta la Final inclusive, la localía en los partidos estará supeditada a la numeración que cada equipo obtenga en el orden de ubicación de sus llaves en el sorteo.

Si pasa, ¿cómo sigue?
Estos dos partidos se jugarán entre el 15 de julio y el 1º de agosto (también se conocerá este lunes la fecha de Colón). En el caso de superar la segunda fase, Colón estará instalado en los octavos de final de la Copa Sudamericana.

— A los octavos de final, lo disputarán los ganadores de cada llave de la segunda fase

— Los 16 clasificados están denominados con la letra “O” más el número. correspondiente del 1 al 16 (este número que les corresponde está predefinido y viene del cuadro anterior).

— Los cruces de octavos de final estarán prefijados de acuerdo al gráfico. En base a los resultados del sorteo, la numeración fija que corresponde a su llave será la que corresponderá a cada equipo desde esta fase y hasta la final inclusive (del O1 al O16).

— A partir de los octavos de final y hasta la final inclusive, la localía en los partidos estará supeditada a la numeración que cada equipo haya obtenido en el sorteo. En cada llave, los equipos con numeración menor definen de local el partido de vuelta.

Como se verá, la explicación no es sencilla. “Te paso por correo para que lo entiendas. No es tan fácil… (risas)”, le dijo a El Litoral desde Asunción del Paraguay Gonzalo Belloso. “El Pejerrey”, ex jugador sabalero, es uno de los funcionarios deportivos de la Conmebol.

Así las cosas, el desafío del sorteo del lunes (donde Colón se asegura definir de local) pasa por dos lados: 1) que Colón salga con el número más bajo posible (lo ideal sería el “1”); 2) que el cruce con el número más bajo posible (Ejemplo: el “1”) del Bombo número 2 sea uno de los supuestos rivales “accesibles”.

La lógica, algo que en este juego no existe desde que lo inventaron, tiende a apuntar y preferir —en el caso de Colón— a rivales como Caracas de Venezuela, Boston River de Uruguay o General Díaz de Paraguay antes que Lanús, San Lorenzo de Almagro, Sao Paulo o la Liga de Quito. Pero es fútbol. Y por eso no es ni será lógico.