John Deere anunció ayer la nacionalización de la línea de producción de su serie de tractores J7, y ello ocurrirá en la localidad de Granadero Baigorria, donde tiene su planta industrial en Argentina.

“La Serie 7J fue desarrollada para proporcionar una excelente performance en el campo, de manera de cumplir con las exigencias de una agricultura altamente productiva y eficiente. Esta línea de tractores, ideal para siembra, vendrá equipada con tecnología JDLink y con sistema de piloto automático, buscando así, satisfacer las necesidades cada vez más demandantes del productor argentino”, describieron desde la firma.

La nueva serie de tractores está compuesta por tres modelos diferentes – de 200, 215 y 230 hp – y se inicia a producir en la planta de Granadero Baigorria a partir de septiembre.

“Con la nacionalización de la línea 7J, seguimos manteniendo la confianza en el potencial del sector agrícola argentino para poder ocupar un lugar primordial en el mercado como proveedor global de alimentos, más allá de la coyuntura actual”, sostuvo Gastón Trajtenberg, presidente del departamento Industrias John Deere Argentina.

“Estamos muy orgullosos de seguir creciendo, siempre junto al campo argentino y dedicando nuestro mayor esfuerzo a ofrecerle productos de calidad, soluciones innovadoras y el soporte de posventa que nos caracterizan”, agregó.

Con la producción nacional de este modelo de última tecnología, además de ampliar su capacidad operativa en la planta de Granadero Baigorria y crear, posiblemente, nueva mano de obra, facilitará la toma de crédito en la banca nacional.

Y adelantó la creación de nuevos puestos de empleo: “Se generará una estación adicional de trabajo y se intensificará la articulación con proveedores locales”, precisó.