Elisa Carrió habló de Macri, Garavano y Angelici

Mientras la Casa Rosada trata de capear el vendaval político-económico por la corrida cambiaria y las maniobras de la oposición en el Congreso, la diputada Elisa Carrió se puso al frente de la defensa mediática del Gobierno y volvió a denunciar que “quieren hacer un golpe cambiario para destituir al presidente”.

Carrió aprovechó la presentación del libro de “El Origen”, de Mariana Zuvic, en la Feria del Libro para insistir en su hipótesis sobre la causa de la tormenta económica que atraviesa Cambiemos: “En la historia de la Argentina hay fundadores y oportunistas, siempre, en todas las épocas. Hoy hay gente que juega con la patria”, afirmó.

“Quieren hacer un golpe cambiario para destituir a un presidente”

Sin hacer nombres propios y evitando hacer foco en un sector, la socia fundadora de Cambiemos manifestó que hay personas que “quieren volver al corporativismo corrupto que gobernó la Argentina”. Pese a eludir hacer acusaciones puntuales, Carrió lanzó una dura crítica contra el empresariado nacional.

“Hay hijos de p… en todos lados. Como por ejemplo en la UIA (Unión Industrial Argentina)”

La diputada de la Coalición Cívica ya había denunciado que “integrantes del círculo rojo le recomendaron a inversionistas en los Estados Unidos que salieran de la Argentina”. La acelerada suba del dólar que puso mayor presión a la inflación llevó a que el Gobierno le pidiera auxilio financiero al FMI. Carrió sigue de cerca esa negociación.

La semana pasada, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, le pidió a la directora del organismo, Christine Lagarde, que la Argentina pueda acceder a un acuerdo de derecho de giro de alto acceso, conocido como crédito “stand by”. La negociación entre el país y el organismo multilateral de crédito podría extenderse por seis semanas, es decir, hasta el inicio del segundo semestre, aunque Lagarde se comprometió a acelerar esos tiempos.

Tregua con Durán Barba

Carrió libra contra el asesor ecuatoriano Jaime Durán Barba una de sus mayores peleas internas dentro de Cambiemos. Sin embargo, en el fragor de las declaraciones -a veces- se excede como cuando pidió que lo mataran: “Le pido perdón al teñido. En medio de la bronca que me da la comunicación del Gobierno dije algo que no quería decir. Quise decir que había que matar el estilo de comunicación del Gobierno, no a Durán Barba”.