Cuidan un niño hace dos años y el Estado se lo entregará a otra familia

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Desde hace casi dos años, Sergio Gigliotti y su pareja Cristina Morla contienen en su hogar a un niño de tres años. 

El matrimonio acogió al chico como parte del programa provincial Familias Solidarias. Ello implica, en principio, que se trata de una acogida transitoria. Sin embargo, es el Estado quien en un máximo de seis meses debe encontrar un hogar al pequeño, pero no lo hizo. Y ahora, cuando el sentimiento mutuo de filiación se hizo inevitable, la Subsecretaría de Niñez quiere llevarse al nene y volver a institucionalizarlo. Es decir, la intención es dárselo a otra pareja de ese mismo programa.  

“Se produce un ahijamiento”, explicó Rodolfo Di Terlizzi, titular de la Asociación Niños Visibles, que pasó por la misma situación. “Con el paso del tiempo se generan vínculos que son irrenunciables”, añadió. 

Sergio y Cristina, la pareja en lucha

Di Terlizzi pidió tener en cuenta el sufrimiento de los chicos. “Los niños que son institucionalizados, que son retirados del seno de sus familias biológicas, la pasan muy mal. Y nosotros como adultos, y el Estado y las instituciones vinculadas, no tenemos ningún derecho a revictimizar a los chicos y a no resolver su situación judicial en tiempo y forma. Esa es la parte más crítica”, opinó.

Sin embargo, continuó, “sistemáticamente el Estado incurre en la misma irresponsabilidad”, que es no cumplir con la ley de adopción, la cual impone ese máximo de 180 días para encontrarle un hogar a los menores en situación de vulnerabilidad. 

Pero además, advierte Di Terlizzi, es el propio Estado el que propicia el vínculo, el que lo deja crecer por su “abandono y su desidia” y el que luego “demoniza a las familias si quieren adoptar a los chicos” por no cumplir con el requisito de transitoriedad que impone el programa. “Yo pondría cara a cara a los funcionarios que dicen esto en los reportajes (y quisiera saber) qué responderían a la pregunta: ¿por qué dejaron que pasen años?”. 

Intento de adopción

Sergio y Cristina ya pidieron formalmente la guarda con fines preadoptivos del pequeño, e incluso de su hermanito, un bebé con el que la Secretaría está intentando revincularlo. 

Rodolfo Di Terlizzi y sus hijas, adoptadas tras una larga lucha. 

Sacarlo de esa casa, indica Di Terlizzi, “generaría un cambio notable, muy negativo para su cotidianeidad. Es revictimizarlo”, y enumera: “lo sacan de su familia biológica, están con (Sergio y Cristina), ahora los van a llevar a otra familia solidaria, después a un pretenso adoptante. Es una locura. Y estamos hablando de una criatura de tres años. ¿Ustedes se imaginan lo que pasa por dentro de la cabeza de una criatura que desde tan chiquitito no sabe a quién decirle ‘papá’ o ‘mamá’, cuál es su sentido de pertenencia, si sus juguetes son o no sus juguetes, si su casa es su casa o no lo es?” 

“Esto es una falta de respeto y una imprudencia institucional alarmante, gravísima, de parte de la Subsecretaría de Niñez, que sigue incurriendo en el mismo error: dejar que pase el tiempo”.

Movilización

Familiares y amigos de Sergio y Cristina convocan para este jueves a las 10 a una movilización “desesperada” frente a la sede de la Subsecretaría de la Niñez (San Luis 3135).

Piden que “no se vulneren más los derechos” de los niños.