Nuevos relatos en el Museo Histórico de Santa Fe

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El próximo jueves 22 de diciembre, el Museo Histórico Provincial de Santa Fe “Brig. Estanislao López”, dependiente del ministerio de Innovación y Cultura, volverá a abrir sus puertas para dar a conocer la restauración de su edificio y su nueva propuesta museológica.

Será a las 19:30 hs en la histórica Casa de Diez de Andino, que alberga al museo, ubicada en calle San Martín 1490, de la ciudad de Santa Fe.

En la oportunidad, quedarán inauguradas la muestra patrimonial “Historias de acuerdos conflictos” y la muestra documental “Imagen hecha papel y memoria”.

El proceso de renovación llevado adelante por el museo tiene dos caras: la refacción del edificio, por un lado, y el replanteo de la propuesta museológica, por el otro.

LA VIEJA CASA

La primera de ellas, la restauración de la emblemática casa incluyó la reparación de estructuras, la renovación de espacios, la incorporación de rampas para accesibilidad, la creación de sectores de descanso, el reemplazo de los sistemas eléctrico y de iluminación, entre otras.

La Casa de Diez de Andino es un inmueble de importante valor arquitectónico y patrimonial. Esta casa fue edificada frente a la Plaza Mayor y al Cabildo de la ciudad, considerado el centro político, social y religioso de Santa Fe hasta principios del siglo XX. De esta manera, el edificio es protagonista permanente de la historia de la comunidad, un documento de los cambios urbanos en esta zona de la ciudad.

Aún en su estado actual, incompleto debido a las diversas divisiones testamentarias del solar, la casa de Diez de Andino, se destaca como una de las viviendas –junto con la de los Aldao- más antiguas que se conservan en la Argentina. Ambas datan de finales del siglo XVII y documentan, además, tipologías de arquitectura doméstica que no tienen otros registros materiales que hayan llegado hasta el presente. Por ese motivo, fueron declaradas monumentos históricos nacionales, la de los Aldao en 1942 y la de Diez de Andino en 2000.

Todas estas razones, llevaron a que las obras realizadas en el edificio fueron pensadas no sólo desde los aspectos técnicos, sino también desde el planteo de su funcionalidad en tanto museo y monumento histórico. Poniendo bajo una mirada crítica lo que esto significa en términos de identidad, de encuentro, de reflexión, de diálogo, de interrogantes. Pensando un espacio idóneo para propiciar esas dinámicas entre los visitantes y los objetos como parte de un relato, el entorno y entre ellos mismos. Es en este proceso de repensar el edificio y su recuperación donde ambas caras del proceso de renovación del Museo confluyen, volviéndolo integrado para ser habitado por todos.

LA NUEVA PROPUESTA MUSEOLÓGICA

Además de las reparaciones edilicias, el proceso de renovación del Museo Histórico implicó una fuerte apuesta a repensar el Museo y sus colecciones, actualizando relatos y criterios de exhibición. Este objetivo abrió un camino de preguntas y de búsqueda de los saberes en los lugares no tradicionales, en los márgenes. Sus fuentes no son únicamente los libros, objetos y documentos, sino también los aportes que se realizan por la misma ciudad y sus habitantes.

Desde este replanteo, hay tres grandes nociones que se pusieron en juego atravesando la nueva propuesta: las memorias, los acuerdos y los conflictos. Entendiendo que los procesos históricos están lejos de ser lineales y, por lo tanto, siempre se construyen en base a subjetividades, a negociaciones, a diferentes voces y relatos. A partir de ese enfoque se abordan diferentes procesos de la historia santafesina desde fines del siglo XVIII.

En la propuesta temporaria, se presentan imágenes capturadas por Pedro Tappa y Augusto Lutsch, primeros fotógrafos que trabajaron en la ciudad. Estas fotografías pertenecieron a Clementino Paredes, un ciudadano que las coleccionó y comentó dentro del mismo material fotográfico, enriqueciendo estos documentos. 

En el caso de la muestra patrimonial, la exposición da cuenta de una nueva mirada sobre las colecciones del Museo. Esto implica una lectura ampliada para reflexionar la historia de la ciudad y la provincia, desde las historias ya contadas, pero también desde otras no reconocidas anteriormente: las silenciadas o las reversionadas. Así, el Museo busca interpelar a los visitantes como integrantes de una historia nacional que involucra a todos, como protagonistas en tratados, contradicciones y consensos.