Berlusconi cumplió 80 años

''

Silvio Berlusconi celebró el jueves pasado sus 80 años de vida tranquilamente con su familia, en medio de un aluvión de saludos y reflexiones sobre su carrera política en Italia que abarcan más de dos décadas.

El ex primer ministro y magnate de las comunicaciones italiano confiesa que quiere encarar el otoño de la vida como un patriarca, rodeado de la familia y lejos de la política.

“Tengo cinco hijos y diez nietos. Eso me convierte en un patriarca. Eso me siento”, confesó el multimillonario italiano en una larga entrevista concedida al director de la revista de corazón “Chi” (Quién), su amigo personal Alfonso Signorini.

“Lo que he entendido y que tal vez es lo más importante, es que voy a pasar más tiempo con mis hijos y nietos”, dice el magnate, propietario del semanario.

“Son ellos mi futuro”, reza la portada de la publicación sobre una foto del magnate con sus nietos, en lo que podría ser interpretado como un testamento, un adiós a la vida pública.

La televisión y los diarios italianos aprovecharon la ocasión para contemplar el legado del tres veces primer ministro y magnate de los medios de comunicación. El diario Corriere della Sera comentó que Berlusconi “colonizó la imaginación de los italianos como ningún otro líder político””.

Los comentaristas también mencionaron sus fuertes tropiezos, largas batallas judiciales y predilección por los sombreros peculiares.

La suerte política de Berlusconi disminuyó desde que fue expulsado del Parlamento debido a una condena por fraude fiscal. A comienzos de año fue operado a corazón abierto.

Sus aliados políticos le mandaron saludos por Twitter con la etiqueta #Berlusconi80.

El otrora hombre más poderoso de Italia, que dominó la política por lo menos durante dos décadas, que tuvo una vida disipada y protagonizó numerosos escándalos judiciales y sexuales, llega a los 80 años flaco, retocado por varios liftings y más sensato.

Después de haber sido sometido a una delicada operación a mediados de junio para sustituir una válvula aórtica, Berlusconi se refugió en su mansión de Milán y evita aparecer en público.

Con tono de balance, Berlusconi admite que nunca pensó en la edad, “al contrario me sentía siempre de 40 años, lleno de curiosidad y con ganas de hacer cosas”, contó.

“La enfermedad llegó de forma inesperada. Y después de la operación me llegó también la clara conciencia de que soy un hombre de 80 años”, revela sin pudor.