Running: cómo correr más sin arriesgar la salud

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Entre noviembre y diciembre habrá alrededor de 40 maratones en todo el país, con distancias que van de 1 kilómetro -recreacionales para niños- hasta la clásica de 42K.

El boom del running afecta a todos, cada vez son más las personas que se lanzan a las calles en busca de una vida más saludable y plena, pero ¿están todos preparados para afrontar la exigencia de una carrera?

1- Chequeos médicos

“Lo principal antes de correr cualquier distancia es realizarse una ergometría. Inclusive para ir a un gimnasio. Existen muchos casos de muerte súbita, que pueden prevenirse haciéndose chequeos previos”, explicó Claudia Lescano, licenciada en alto rendimiento deportivo.
“Durante los estudios cardiológicos, se lleva a la persona a su frecuencia cardíaca máxima y eso puede develar si se despierta estrés cardíaco, alguna arritmia. De allí se pueden derivar a estudios más profundos”.

2 – Preparación física

No es lo mismo correr 5K, que 21K. Eso es puro sentido común. El cuerpo necesita cierto acondicionamiento para afrontar cada etapa, ya que las exigencias varían. Y mucho.

“Hay que ir subiendo de a poco. Si la persona tiene un par de meses de entrenamiento, por más bien que se sienta y confianza se tenga, debe empezar por 5K. Esa es la base”, dijo el personal trainer Pablo Lacoste.

Según los especialistas, para prepararse para una carrera o una maratón no depende desde hace cuánto tiempo se está corriendo, sino cuál es el tipo de entrenamiento que se lleva a cabo.

“Hay mucha gente que empezó a correr por su cuenta, varias veces por semana y eso es muy bueno. De a poco se van animando a ir un poco más lejos y con eso se convencen de que ya están listos para grandes distancias. Error”, dijo Lacoste.

“La preparación física, trabajar los músculos es clave, pero también se deben hacer ejercicios para reforzar los tendones y ligamentos. Para esto lo ideal es tener una rutina de trabajos intermitentes: una variedad de ejercicios de alta intensidad, con tiempo de recuperación, ya que aumenta la capacidad del consumo del oxígeno”, agregó Lescano.

3 – Mejorar la capacidad aeróbica

No solo se trata de correr más fuerte y más lejos. Tampoco de ir mejorando tiempos. La actitud competitiva puede ser una buena estrategia de autosuperación, pero el organismo necesita de procesos para adaptarse a esos nuevos desafíos.

“La capacidad aeróbica se trabaja al igual que los músculos. El cuerpo pide oxígeno como combustible a medida que se realiza un esfuerzo y si no se tiene una buena base puede traer problemas muy serios”, dijo Lescano.

4 – Paso a paso: ¿de 5K a 42K en un año?

“De ninguna manera. El avance debe ser progresivo. Hay que dar un paso a la vez. Ya lo dice el refrán: ”antes de caminar, primero hay que gatear”. Por más entrenamiento que se tenga encima hay que arrancar por los 5K luego pasar a los 8K y 10K, la media maratón y la maratón son otra historia”, sumó Lacoste.

Lescano, por su parte, consideró que para llegar a la media maratón se debe “al menos tener varios años de carreras (5K a 10K)”.

“El cuerpo tarda en adaptarse. Participar de varias 10K, por ejemplo, sirve para llegar a la de 21K, ya que se trabaja la capacidad aeróbica a largo plazo. Otro punto importante es la resistencia, si bien se puede trabajar con sesiones de entrenamiento hay una maduración biológica a partir de los 30 años. Eso produce que las personas sientan placer al correr”, dijo Lescano.

PUNTO BIZ