19-07-2010 | INTERES GENERAL | Altísima tasa de empleo en negro

Trabajo doméstico: en Santa Fe, sólo el 11,3% goza de derechos

En Santa Fe, más de 13.000 personas se desempeñan en el servicio doméstico, pero únicamente una de cada diez está registrada. En otras actividades sólo el 30 % trabaja en negro.

El servicio doméstico es una de las labores más precarias de nuestro país.
El servicio doméstico es una de las labores más precarias de nuestro país.
Limpiar, cocinar, lavar la ropa o cuidar niños son tareas necesarias en cualquier hogar. En algunos casos, estas labores son realizadas por los propios integrantes de la familia; en otros, son contratadas personas para llevar adelante estas tareas: las empleadas domésticas.

Si bien el servicio doméstico es esencial para que la economía pueda funcionar fuera del hogar, socialmente no es percibido como un trabajo más y es una de las labores más precarias de nuestro país.

A fines del 2009, el 85,7 % de las empleadas domésticas de Argentina no estaba registrado, mientras que en la provincia, esa cifra ascendía a 88,7%. Es evidente que se trata de un porcentaje altísimo, si se lo compara con el resto de las áreas laborales, en las que sólo el 30% de los empleados trabaja en negro.

En este sentido, el ministro de Trabajo y Seguridad Social de la provincia, Carlos Rodríguez, reconoció que "las trabajadoras domésticas son las más rezagadas del país y de la provincia". "Hay mucha distancia entre este trabajo y cualquier otro. También existen las actividades urbanas marginales, pero en ese caso no existe una relación de dependencia. Además, es necesario tener en cuenta que el trabajo doméstico es un servicio de la clase media", remarcó.

Demanda

La creciente inserción de la mujer en el mercado laboral y el envejecimiento de la población -con la consiguiente necesidad del cuidado de ancianos- han hecho aumentar la demanda de empleadas domésticas.

"Trabajo todo el día y no tengo tiempo de hacer todas las cosas de la casa ni de ocuparme de los chicos. Por eso contraté una señora, que viene todos los días. Les prepara la comida, los hace bañarse y los cuida hasta que yo llego del trabajo. Si no fuera por ella, no podría trabajar doble turno", cuenta Paola, una joven mamá, que trabaja como encargada de un comercio.

"Desde que se fracturó la cadera, tuvimos que contratar una persona para que ayude a nuestra abuela. Ella hacía todo sola: limpiaba, salía a hacer las compras, etc. Pero desde que tuvo este problema, ya no puede con todo", contó Leandro.

El trabajo doméstico tiene una larga tradición y su origen puede rastrearse en la esclavitud, el colonialismo y otras formas de servidumbre. Rodríguez retomó la concepción de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y planteó que "quien no registra un empleado doméstico está igualando la relación amo-esclavo".

En Argentina, los trabajadores domésticos representan el 8 % del empleo total, mientras que en Santa Fe alcanzan el 10 % de la ocupación total de la provincia.

Las mujeres constituyen el 93 % de estos empleados. En tanto, el porcentaje restante incluye a los hombres que se desempeñan en hogares particulares como jardineros, guardias y choferes.

Precariedad

Quienes realizan servicios domésticos, lo hacen en condiciones precarias: no cuentan con vacaciones pagas, aguinaldo, licencia por maternidad ni por enfermedad.

A pesar de que la legislación intenta regular esta situación, todavía gran parte se rige fuera del marco regulatorio. Una de las razones es que como se trata de una actividad que se realiza en un lugar privado -el hogar- es más difícil su control por parte del Estado y la asociación de las empleadas en defensa de sus derechos.

Por su parte, Rodríguez reflexionó: "Es un trabajo poco valorado, cuando en realidad se trata de las personas que quedan a cargo de los niños o los abuelos. Además, hay una costumbre de retacear los servicios que realizan otros. Son sólo $ 80 por mes lo que se exige para registrar un empleado".

Cuatro de cada diez empleadas domésticas son jefas de hogar. Esto plantea otro problema: "Las mujeres jefas de hogar que trabajan fuera de su casa, dejan a sus propias hijas al cuidado del hogar, que es una de las formas más invisibles de trabajo infantil", explicó Rodríguez.

Este trabajo no exige ninguna formación en particular; por eso es que se convierte en la salida laboral para mujeres con escasos estudios. En 2009, más de la mitad de las empleadas del Gran Santa Fe (53,9%) no tenía completados los estudios obligatorios. En este sentido, se trata de un empleo que no ofrece posibilidades de crecimiento o ascenso.

El requisito fundamental para ser contratada es "ser una persona de confianza". Así lo remarca una mujer entrevistada: "Tengo sólo una empleada que va una vez por semana (los sábados por la mañana), cuando está mi hermana o yo, porque tuvimos muy malas experiencias con robos. Mi madre es muy mayor y, lamentablemente, es muy difícil encontrar gente leal para estar dentro de tu casa. La persona que tengo ahora es de absoluta confianza. Necesitaría que trabaje, por lo menos, un día más, pero ella no puede. Así que trato de arreglármelas. No quiero a otra persona porque me preocupa mucho el tema de la seguridad".

Consultas

Para informarse sobre el trámite de inscripción, se puede consultar en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de la provincia de Santa Fe: (0342) 457-7171, internos 210 y 211, 0800-555-3846, www.santafe.gov.ar; en el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación: 0800-666-4100; y/o en el Sindicato de Trabajadores Domésticos de la Pcia. de Santa Fe: (0342) 452-6342.

$ 10-$ 12 cobra por hora una empleada que limpia casas. La mayoría recibe, además, el dinero para los viáticos.

$ 20 debe pagar mensualmente el empleador -en concepto de aportes- por una empleada doméstica que trabaje entre 6 y 12 horas semanales. Ese importe aumenta de acuerdo con la cantidad de horas trabajadas, hasta $ 81,75.

84,3 % de empleadas domésticas trabaja en negro en el Gran Santa Fe. Es decir, no cuenta con los derechos del resto de los trabajadores: vacaciones pagas, aguinaldo, licencia por enfermedad o maternidad, entre otros.

¿Quiénes son?

La ley considera empleados del servicio doméstico a mucamas, niñeras, cocineras, jardineros, caseros, amas de llaves, damas de compañía, porteros de casas particulares, mayordomos, institutrices, gobernantas y nurses, entre otros.


El Litoral
Fuente: SM
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