El bar de la polémica abrirá sus puertas el viernes que viene.

Pueblo chico, infierno grande. La localidad de Villada está envuelta en una disputa que se desató por la posible apertura de un bar nocturno. Que sería el primero de esas características en el pueblo. El inconveniente surge porque la Comuna tiene vigente una ordenanza que establece condiciones de locación muy rígidas y no está dispuesta a habilitar su funcionamiento.

En uno de los puntos de la normativa, se impide que se abran bares nocturnos dentro de un radio de 150 metros de distancia con cualquier institución. El pueblo posee dimensiones reducidas y quedan pocos espacios para que los comerciantes se instalen. “Fui muchas veces a pedir que recapaciten sobre ese punto porque era ridículo. Les manifesté mi necesidad de trabajar”, se defendió Daniela, la propietaria, en los micrófonos de Radio Casilda.

Ya hubo un intento de apertura y fue clausurado, incluso con presencia policial. Es por eso que Daniel se presentó ante el Gobierno local y, con el apoyo de la minoría comunal, consiguió un permiso de palabra el miércoles pasado. Igualmente, el Ejecutivo sigue firme en su idea de no habilitar el comercio.

“Voy a abrir el viernes y me la juego. El local está en condiciones. El conflicto sigue siendo la ordenanza”, desafió la mujer en disputa con la Comuna. Incluso aclaró que enfrente funciona una sala velatoria y se comprometió a cerrar sus puertas los días que haya servicios.