La Secretaría de Planeamiento Institucional y Académico de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), a través de los programas de Enseñanza Preuniversitaria y de Género, convocó a especialistas en el tratamiento de las problemáticas de género, violencia y nuevas masculinidades para trabajar en la Escuela Secundaria y en la Escuela Industrial Superior.

 

La decisión se enmarca en el Protocolo General de Acción Institucional para la Prevención e Intervención ante Situaciones de Violencia, que se activó semanas atrás a partir de la situación planteada por la utilización de fotografías de alumnas de la institución sin su consentimiento. Continuando con el abordaje de ese hecho de violencia de género, un equipo de psicólogos y psicólogas con trayectoria en esa temática, trabaja junto a los equipos pedagógicos de las escuelas para acompañar a las estudiantes que fueron víctimas del hecho, y también con el resto de la comunidad educativa. En este sentido, la propuesta es continuar con talleres donde las y los estudiantes puedan reflexionar sobre la violencia machista, en sus distintas manifestaciones, considerando desde las más irreflexivas y automáticas, hasta las más deliberadas y conscientes, que generan riesgos y dinámicas particulares cuando intersectan a su vez con otros sistemas de opresión.

Proceso de aprendizaje

Al respecto, el director del Programa de Enseñanza Preuniversitaria, Héctor Odetti precisó que luego de las primeras reuniones realizadas con las autoridades de las escuelas, y los talleres que se realizaron con alumnos y alumnas de las dos escuelas, “integramos a un equipo de psicólogos y psicólogas al Programa de Género, que están abordando situaciones particulares detectadas a partir del trabajo que estamos realizando en el marco del Protocolo de Violencias”.

Asimismo, Odetti se refirió a que la intervención se encuentra centrada en la identificación de las situaciones de violencia, en la reparación de las víctimas y de los vínculos entre pares; y al mismo tiempo se propone atravesar la situación en el marco de un proceso de aprendizaje para toda la comunidad escolar: “La escuela tiene que ser un espacio de contención para las y los estudiantes, donde se repare a las víctimas y se garantice la convivencia. Por otro lado, el tribunal de disciplina de la UNL continúa analizando la situación para dar las sanciones correspondientes con cada actor de este hecho, de acuerdo al grado de involucramiento que hayan tenido”.

Considerando que los estereotipos, prejuicios y micromachismos son abordados en las escuelas de la UNL, Odetti valoró esos contenidos contemplados en la formación del nivel preuniversitario como un elemento clave en la respuesta que dieron las y los estudiantes ante lo sucedido, y en su participación en los espacios de taller que se realizaron en las últimas semanas: “Están informados y muy sensibles sobre la temática de género porque vienen trabajando en eso de manera transversal, desde el primer año”.