Miriam Martín, directora del establecimiento
La iniciativa surge a través de un trabajo integrado entre Municipio, Fondo de Asistencia Educativa y los establecimientos educativos públicos de la ciudad. En esta ocasión, los jóvenes que participan del programa “Nueva Oportunidad” repararon mesas colectivas y sillitas para los alumnos de la escuela n° 132, llegando a alrededor de 250 unidades entregadas a instituciones educativas.

 

En referencia a esta medida que se viene realizando en distintas escuelas, el secretario de Gobierno, Esteban Lenci, señaló: “Continuamos con esta propuesta que veníamos haciendo en las escuelas públicas junto al FAE y al programa ‘Nueva Oportunidad’ recuperando mesas, bancos y sillas de establecimientos educativos, repararlos y reacondicionarlos a nuevos; en esta escuela estamos entregando 2 mesas grandes y 16 sillitas”.

A su vez, destacó la importancia del trabajo coordinado entre diferentes actores: “Son granitos de arena que hace a una mejor convivencia. El estado debe articular con otros actores, y en este caso lo hacemos con el FAE, Ministerio de desarrollo social, las escuelas, esto hace que logremos nuevas cosas y que surjan más. Hoy son mesas y sillas pero a través del trabajo articulado irán saliendo nuevos proyectos”.

Por su lado, la directora de la escuela, Miriam Martín, resaltó que recibieron “dos mesitas colectivas para trabajar en grupo, y dieciséis sillitas para un rincón de juegos que se está armando en la escuela, este rincón es un proyecto colectivo con participación de varias partes como la Municipalidad, docentes, asistentes escolares, cooperadoras; estamos muy contentos”.

“Lo bueno es que nosotros a principio de año donamos muchas mesas y sillas para reciclar y nos volvió de esta manera, recibimos esta donación transformada y está muy bueno poder hacerlo”, valoró.

PROGRAMA “NUEVA OPORTUNIDAD”.

El programa, enmarcado en el Plan Abre, se desarrolla conjuntamente entre municipio y provincia; cuenta con equipos de trabajo territorial que convocan a jóvenes de entre 16 y 30 años, que hayan dejado la escuela y que no tengan empleo formal. Les permite capacitarse y participar de espacios de intercambio y reflexión para que adquieran herramientas de inserción laboral y hábitos de convivencia social, como así también igualdad de oportunidades. El mismo propone un abordaje integral de jóvenes en situación de alta vulnerabilidad social, a los que se acompaña en un trayecto pedagógico de capacitación y fortalecimiento de vínculos sociales, con herramientas concretas para que puedan construir un proyecto de vida.