El Fondo Monetario internacional confirmó hoy desde Bali, en Indonesia, la expectativa de que antes de fin de mes quede aprobado el nuevo programa ampliado con la Argentina. No hay una fecha precisa para la próxima reunión del directorio, pero los funcionarios del organismo indicaron que debería tener lugar antes de que termine octubre.

Así lo hizo saber el economista Nigel Chalk, subdirector del departamento del Hemisferio Occidental del FMI, en una conferencia de prensa sobre el reporte de Perspectivas Económicas regionales (REO, en inglés) que ofreció junto a otros técnicos del Fondo en Bali, donde el organismo multilateral celebra su reunión anual.

“Nuestra expectativa es que el board se reúna antes de fin de mes”, indicó Chalk ante una pregunta sobre los plazos de la aprobación final del programa por 57.100 millones de dólares anunciado semanas atrás. “Siempre hay un corto período entre que se anuncia el acuerdo técnico, se preparan los papeles y se reúne el directorio”, explicó el funcionario.

Una vez que el board dé el visto bueno definitivo al acuerdo se publicará también el staff report sobre la Argentina y debería quedar liberado un nuevo tramo del crédito. Además, deberían quedar despejadas en ese momento las últimas dudas sobre el acompañamiento del organismo multilateral de crédito al plan económico de Mauricio Macri y la capacidad de pago del país al menos hasta 2020.

Los técnicos del Fondo se refirieron también a los pronósticos económicos del país contenidos en el último informe sobre las Expectativas de la Economía Mundial (WEO, en inglés), que ofreció un cuadro poco alentador de retroceso económico este año y el próximo en la Argentina. Esa previsión fue corregida a la baja por el Fondo, a una caída del PBI de 2,6% este año y otro 1,6% en 2019, año electoral. El anterior cálculo, de abril pasado, indicaba un virtual estancamiento (0%) el año que viene, pero los nuevos números indican una recesión más profunda y extensa.

En el terreno fiscal, eje principal del acuerdo stand by, Chalk negó que la corrección en los cálculos del PBI vaya a obligar al Gobierno a hacer recortes extra, además de los ya presupuestados para el año próximo, a fin de lograr el equilibrio fiscal comprometido como pieza fundamental del acuerdo con el Fondo.

El técnico admitió que “la situación se movió muy rápidamente” en el país, con una desaceleración que superó todos los pronósticos, pero dijo que en términos presupuestarios la diferencia que pueda haber como producto de la menor actividad no va a ser significativa en el campo fiscal.

“El crecimiento es levemente diferente y también lo es la inflación, y lo que importa finalmente para el presupuesto es el PBI nominal, que va a ser bastante similar” al contemplado en el marco del acuerdo con el FMI, afirmó Chalk, número dos del equipo que durante varias semanas lideró las negociaciones con los funcionarios del ministro Nicolás Dujovne.

La brusca suba del dólar y el nerviosismo persistente de los mercados llevaron a Dujovne a pedir el mes pasado un nuevo acuerdo con el Fondo, con plazos más cortos para adelantar a 2019 desembolsos antes previstos para 2020 y 2021. Finalmente el Gobierno obtuvo un nuevo calendario y logró también una ampliación de 7.100 millones de dólares del programa a tres años. Aunque falta la aprobación final del directorio, un paso más bien formal, porque una vez que hay acuerdo técnico difícilmente haya una marcha atrás, pero igualmente necesario porque es la llave que destraba los desembolsos de dinero.