El servicio de las empresas que unen a Santa Fe y Paraná sigue siendo deficitario.

 

Tres horas para recorrer alrededor de 30 kilómetros. El cálculo parece exagerado, sin embargo es lo que suele suceder con todos aquellos que pretenden unir las ciudades de Santa Fe y Paraná a través de los servicios de las empresas Etacer y Fluviales.

El problema no es nuevo. Pero a pesar de los reclamos y de las promesas, la situación no mejora. Incluso, en estos momentos los estudiantes están convencidos de que las empresas ni siquiera cumplen con la frecuencia de coches que figura en sus respectivas páginas web.

En este sentido, Guillermo Ferrero, presidente de la Federación Universitaria del Litoral (FUL), adelantó que se tomó la decisión de acudir a la Justicia. No sólo porque no encuentran soluciones, sino porque esperan que a principios del año que viene el problema se agrave, porque se incrementará el número de alumnos universitarios que necesitarán trasladarse de una provincia a otra.

En declaraciones al programa Al Derecho y al Revés, Ferrero recordó que “hace algunos años se tomó la decisión de prohibir que la gente viaje parada en los colectivos. Esto estuvo bien. Lo que pasa es que ahora la gente sigue parada en las calles o en las terminales de ómnibus”.

A partir de los próximos días, desde la Clínica Jurídica de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), comenzarán a trabajar en una presentación judicial para reclamar soluciones a estos inconvenientes en la prestación del servicio.

Es que todas las reuniones realizadas con funcionarios, representantes de las empresas y el Ministerio de Transporte de la Nación, terminaron fracasando.

La Clínica Jurídica es un espacio de la FCJS integrado por docentes, graduados y estudiantes.