Randstad presentó los resultados de una encuesta sobre el impacto del avance de las nuevas tecnologías en la gestión de las compañías y su incidencia en el empleo y la gestión del talento.

En este sentido, el 58% de las empresas considera que el avance de las nuevas tecnologías ha tenido hasta ahora un impacto neutro en la generación de nuevos puestos de trabajo, el 30% que la incidencia ha sido positiva, mientras que el 12% se inclina por considerar que el impacto hasta el momento ha sido negativo en lo que refiere a la creación de nuevos puestos de trabajo a partir de la incorporación de tecnología en las empresas.

En el detalle por tamaño de las empresas y la visión sobre el impacto de la tecnología en la generación de nuevos puestos de trabajo, tanto hoy como a futuro, surgen datos interesantes. Con saltos de entre 21 y 28 puntos porcentuales, tanto microempresas como PyMEs y grandes compañías consideran que el impacto positivo de la tecnología en la creación de empleo será mayor a futuro que el que ha tenido hasta ahora. En el mismo sentido, las más optimistas son las grandes empresas, con un 64% que indica que a futuro el impacto será positivo, mientras que entre las PyMEs la visión positiva a futuro llega al 54% y en las microempresas al 52%.

Asimismo, el estudio indagó sobre la evolución de la dotación total de personal de las compañías en los últimos años a partir de la incorporación de nuevas tecnologías en los procesos, así como en la expectativa de su evolución a futuro. El 63% de las compañías argentinas indicó que la cantidad total de personal se mantuvo sin cambios, mientras que el 19% afirmó que la dotación aumentó y el 18% que disminuyó.

A futuro, los datos relevados indican que se achica considerablemente la proporción de empresas que consideran un impacto neutro de la tecnología en sus dotaciones, ya que el 45% de las empresas sostiene que a futuro la dotación total de personal se mantendrá igual, mientras que el 28% considera que disminuirá y el 27% que crecerá.

Sobre estos resultados, Andrea Ávila, CEO de Randstad para Argentina y Uruguay, afirmó: “Tanto en lo que refiere a generación de nuevos puestos de trabajo, como a la evolución de las dotaciones totales de personal en las empresas, las opiniones y perspectivas están divididas entre quienes tienen una visión optimista y los que ven una incidencia más negativa del avance tecnológico sobre el empleo. Esta polarización es el emergente de las dudas y temores que hay en todo el mundo en relación a la posibilidad de un reemplazo de los humanos en la fuerza laboral por el avance de los robots y la inteligencia artificial”.

Al consultar en profundidad sobre el impacto de la incorporación de nuevas tecnologías en las empresas, el estudio relevó en particular su incidencia en los perfiles laborales de alta, media y baja calificación. En este sentido, como era de esperarse, surge que el 55% de las compañías considera que el impacto de la tecnología ha sido positivo para los perfiles de alta calificación y que un contundente 81% cree que a futuro la incidencia continuará siendo positiva.

En el otro extremo, solo un 14% de las empresas indicó que el impacto de la incorporación de nuevas tecnologías hasta el momento ha sido positivo para los perfiles de baja calificación. Por el contrario, 19% afirmó que el impacto ha sido negativo, mientras que el 67% refiere que la incidencia hasta el momento ha sido neutra.

A futuro, la valoración del impacto en los perfiles de baja calificación se polariza en desmedro de la proporción de empresas que consideran que el impacto continuará siendo neutro, con un 39% que opina de ese modo, mientras que el 31% cree que a futuro se mantendrá el impacto negativo y el restante 31% que considera será positivo.