Diputados y diputadas de diferentes espacios políticos participarán junto a organizaciones territoriales, de mujeres y consejerías pre y post aborto de un encuentro para compartir ideas, usos y experiencias que permitan debatir los proyectos existentes para avanzar en la producción pública de Misoprostol y Mifepristona a nivel nacional.

El encuentro, organizado por la diputada nacional Lucila De Ponti (Movimiento Evita) y su par Daniel Filmus (FpV), tendrá lugar el día miércoles 10 de octubre a las 17 en la Sala 1 del anexo “A” de la Honorable Cámarade Diputados de la Nación (Av. Rivadavia 1841, C.A.B.A).

El eje central de la charla será darle la oportunidad a mujeres de diferentes organizaciones dedicadas a garantizar el acceso a la interrupción legal del embarazo (ILE), quienes impulsan a su vez que se cumpla el derecho al aborto Legal, Seguro y Gratuito, para que expongan frente a los legisladores nacionales su experiencia en el acompañamiento de casos de aborto con medicamentos.

Al mismo tiempo, las diputadas y diputados de diferentes bloques que trabajaron la problemática brindarán detalles sobre los diferentes proyectos presentados para avanzar en la producción pública de Misoprostol, Mifepristona y su inclusión en el Plan Médico Obligatorio, además de su estado parlamentario actual y las diferentes experiencias a nivel provincial que existen.

Una herramienta segura

El Misoprostol y la Mifepristona son los medicamentos más utilizados a nivel mundial para la práctica de abortos sin intervención quirúrgica. Su uso es reconocido y recomendado en la guía establecida por la Organización Mundial de la Salud para la interrupción segura de embarazos. Con el acompañamiento adecuado, está comprobada su efectividad en un porcentaje mayor al 90% de los casos sin necesidad de pasar por un hospital.

En nuestro país la producción del Misoprostol está en manos de un solo laboratorio privado que decide de forma monopólica, arbitraria y abusiva su precio. Sin embargo, existen diferentes iniciativas a nivel provincial para avanzar en la producción pública. El desafío ahora es que el Estado amplíe a nivel nacional esta capacidad de fabricarlo y garantizar su acceso gratuito.