El tema a seguir es el estado físico de Franco Soldano, que salió en el segundo tiempo por una molestia en la rodilla. Su despliegue fue importante, más que nada aguantando la pelota y haciendo el trabajo “sucio” que muchas veces no se nota.

Por ahora no existe un diagnóstico de lo que tiene, detalles que seguramente se conocerán en las próximas horas. Por las dudas, en caso de ser algo menor, tendrá varios día para reponerse y estar a pleno para lo que viene. Una buena forma de hacerlo, con los ánimos por arriba y peleando en los primeros planos.

Después, el resto de los jugadores terminó en buenas condiciones y por eso estaría a las órdenes de Madelón para encarar todo con mucho más optimismo. Está claro que la base está conformada por las caras de siempre, pero esta vez hay mucho más respaldo y el técnico lo sabe. Zurbriggen hacía rato que no jugaba y sin embargo no desentonó.

Todas cosas que prevalecen en un deporte de conjunto y que resaltan más cuando se juega bien y se suma.