El cuerpo técnico saliente seguirá en el club, mientras que resta definir la situación del entrenador. Gastón Esmerado, el principal candidato.

La derrota de Atlético en Puerto Madryn ante Guillermo Brown dejó como principal consecuencia la salida de Víctor Bottaniz como entrenador del plantel profesional de la Crema. Las cuatro caídas al hilo terminaron desencadenando un final impensado hace un par de semanas, cuando el equipo vencía en el Monumental a Brown de Adrogué por 3 a 1. El 1-2 con Ferro en Caballito, el 0-1 con Nueva Chicago en Rafaela y el 0-2 con Sarmiento de Resistencia por Copa Argentina en Paraná ponían al partido en Madryn como un punto de inflexión, y el 0-2 ante el colista del torneo terminó siendo el detonante para ponerle punto final al ciclo de Lito.

La falta de resultados positivos, sumado al bajísimo nivel futbolístico que mostró la Crema, llevó a que la dirigencia tome una decisión que ya tenía en Madryn y que terminó de tomar forma en Rafaela, primero con una reunión entre los principales exponentes de la subcomisión de fútbol y luego con una charla que durante la tardecita mantuvieron con Bottaniz. Allí se decidió de mutuo acuerdo que no seguirá en el cargo, como así también que dirigirá la práctica de hoy como mínimo, mientras la dirigencia cierra su reemplazante situación que no pasaría de mañana.

Según las consultas que se pudo realizar, el cuerpo técnico de Bottaniz, conformado por Juan Pablo Amadío, Eduardo Gentile, Gabriel Dottori y Matías Cabral, seguirán en el club y serán reubicados según las necesidades, mientras que no está definida la situación de Lito, que también podría seguir al menos hasta diciembre de este año, momento en que puede tramitar su jubilación.
Como es habitual, el primer fusible que salta es el del entrenador, lo que no suprime de responsabilidades a las otras patas de la mesa, la dirigencia y los jugadores, que ahora deberán extremar esfuerzos para revertir una situación que puede traer otras complicaciones sino se toma nota rápidamente. Ya no será solamente mejorar para ser protagonista, sino también para no tener sorpresas con la tabla de los promedios.