Los bares y restaurantes podrán tener más espacio para poder atender al público extendiendo la vereda en la calle, por un módico precio.

El Departamento Ejecutivo Municipal pretende instalar en nuestra ciudad el uso de las “parklets”. ¿Qué son? Según un proyecto de ordenanza que elevaron al Concejo Municipal, se trata de “una iniciativa privada que contempla la instalación de un mobiliario urbano en forma de plataforma desmontable que se adosa a la vereda como extensión de la misma, con la finalidad de transformar el paisaje urbano. Esta intervención implica una ampliación del espacio público mediante la ocupación de uno o varios módulos reservados para estacionamiento de vehículos”. También se indica que esto fue solicitado por “diversos establecimientos comerciales gastronómicos de la ciudad”.
Un antecedente de esto fue una de las ideas ganadoras de Rafaela Emprende: el Módulo Polivalente Sustentable (MoPS), que fuera aprobado por la ordenanza Nº 4.895 y que acompaña habitualmente al programa municipal “Rafaela en Acción”.
El Cuerpo Legislativo local comenzará a analizar el proyecto a partir de la semana que viene.
Se trata de una propuesta elaborada a partir de una iniciativa personal de la Arq. Luisina Perassi. En este sentido, desde la Secretaría de Desarrollo Urbano se elaboró el proyecto de ordenanza que establece, entre otras cosas, que la construcción, emplazamiento, mantenimiento, reparación y/o reconstrucción de los parklets estarán a cargo de los solicitantes y que será la propia Secretaría la encargada de analizar los proyectos y otorgar las habilitaciones.
De acuerdo a la normativa, la instalación sería temporaria para las “actividades económicas y equipamientos debidamente habilitados que lo soliciten y que a criterio de la autoridad de aplicación resulten procedentes”. Asimismo, se indica que el uso de estos dispositivos urbanos “debe ser acorde con el objeto desarrollado por el solicitante, quien no podrá variar su destino”.
Estas plataformas serán “de uso exclusivo de sus propietarios durante el horario de desarrollo de sus actividades” y para lo que lo pidieron. Pero, fuera de esa franja horaria, “serán de utilización y acceso público. Se deberá colocar un cartel informativo a fin de comunicar dichas circunstancias”. Por ejemplo, si un bar lo solicitara, en el momento en que estuviera cerrado, los bancos y mesas allí dispuestos podrían ser usados por cualquier persona y no sólo por los clientes.
Como los Parklets van a usarse en las calles, los comercios deberán pagar por la ocupación del espacio público. El artículo 6º determina que se paguen $ 3614 mensuales en la Zona de Estacionamiento Controlado (2780 Unidades de Cuenta Municipal, que en la actualidad están a $ 1,30) y $ 1807 mensuales (1390 UCM) en el caso de que estén en el resto de la ciudad.
En el caso de que se constatara una “situación de peligro actual e inminente”, primero se lo multaría (entre 5 y 20 Unidades de Multa, en la actualidad, entre $ 2040 y $ 8160) y, de persistir, se le cancelaría el permiso y se le retiraría el mobiliario.

LOS FUNDAMENTOS
En el proyecto de ordenanza se señala que “la calle es concebida como el espacio público urbano por excelencia” y que “el enfoque de la movilidad sustentable involucra acciones tendientes tanto a reducir el uso del transporte motorizado privado e incrementar la utilización del transporte público, de la bicicleta y priorizar al peatón, como también la incorporación de mejoras que humanicen el espacio urbano, siendo la persona el centro de las políticas públicas”.
“Las plataformas se componen de bancos, mesas, sillas, cestos, bicicleteros y mobiliario complementario para la estancia en las mismas, constituyéndose como área de esparcimiento para el disfrute del espacio público que potencia las calles de la ciudad, fomenta el uso de la bicicleta, alienta la actividad y seguridad peatonal, la interacción entre vecinos, y propicia las actividades solicitantes, entre otros, mejorando en definitiva el paisaje urbano en su conjunto”, dicen y agregan que “este tipo de iniciativas están en marcha en ciudades como Rio de Janeiro (Brasil), Pucón (Chile) y Montevideo (Uruguay) por citar algunos ejemplos y teniendo como referente a San Francisco (Estados Unidos), dado que fue la primera ciudad en pensar dichos dispositivos urbanos en pos de priorizar al peatón y humanizar las veredas. Actualmente, dicha ciudad norteamericana cuenta con un manual que tiene por objeto regular la instalación de los ‘parklet'” y agregan ciudades argentinas como Buenos Aires, Rosario y Bariloche, por mencionar algunas.