Más de 147 millones de personas eligen entre diez candidatos, pero el ultraderechista y el hombre el PT son los que tienen más chances. Qué proponen cada uno.

 

La mayoría de los brasileños llegan al domingo con una fuerte disyuntiva: elegir entre Jair Bolsonaro, del ultraderechista Partido Social Liberal (PSL), y Fernando Haddad, de un espacio que no lidera, el Partido de los Trabajadores (PT), pero que lo lleva como candidato con la bendición de Luiz Inácio Lula da Silva -condenado por corrupción- y Dilma Rousseff -destituida del cargo-. A partir de esa elección, los ciudadanos marcarán sus próximos cuatro años o tal vez ocho.

Hasta fines de septiembre, Haddad crecía día a día en las encuestas, sumando los votos de los seguidores de Lula y Dilma, mientras que Bolsonaro parecía haber alcanzado su techo. En la última semana, sin embargo, la situación se invirtió. Alrededor de 147 millones de personas están habilitados para votar quién debe ocupar Planalto.

El mensaje de Lula

Las principales diferencias en las propuestas de los candidatos están a la vista: la mirad economía, el rol en el concierto de naciones, el combate al narcotráfico y la portación de armas y los derechos de las mujeres y las minorías sexuales.

En ese contexto, Lula compartió un video en sus redes sociales para insistir en que las elecciones del domingo marcarán el futuro de Brasil. “Nunca este país necesitó tanto de ustedes”, aseguró desde la cárcel de Curitiba.

Propuestas de Haddad

*Cancelar el congelamiento del gasto público y también la flexibilización de la legislación laboral, aprobadas por el gobierno de Michel Temer.
*Interrumpir las privatizaciones y volver a imponer la participación de Petrobras en proyectos petroleros en aguas profundas.
*Equilibrar las cuentas del sistema de jubilaciones “a partir del retorno del empleo” y de medidas contra la evasión fiscal.
*La política de control de armas y municiones tiene que ser mejorada, reforzando el rastreo del armamento.
*La política actual de represión de las drogas es errónea: hay que pensar en la despenalización y regulación de ese comercio.
*Debemos retomar y profundizar la política exterior de integración latinoamericana y de cooperación Sur-Sur (especialmente con África) para apoyar, al mismo tiempo, el multilateralismo.

Propuestas de Bolsonaro

*Reducir la deuda pública un 20% a través de la privatización o concesión de empresas y propiedades públicas.
*Crear un sistema de jubilaciones por capitalización.
*Reducir la cantidad de ministerios y crear un superministerio de Economía, que incluya Hacienda, Planificación, Industria y Comercio Exterior, que sería conducido por el ultraliberal Paulo Guedes.
*Redistribuir la carga tributaria para que los que pagan mucho, paguen menos; y los que evaden y ocultan, paguen más.
*Flexibilizar la legislación sobre la portación de armas: las armas son instrumentos, objetos inertes, que pueden usarse para matar o para salvar vidas, dependiendo de quién las maneje.
*Bajar la edad de imputabilidad penal a 16 años.
*Dejaremos de encomiar a dictaduras asesinas y de atacar a democracias importantes como las de Estados Unidos, Israel e Italia.