Funcionarios del Ministerio de Educación irán a la escuela pasado mañana y harán entrevistas a los integrantes de esa comunidad educativa
“Hay un grado de certeza importante a partir de lo dicho por las alumnas”, opinó el supervisor general de Enseñanza Privada de la provincia sobre las acusaciones hacia un profesor del Colegio La Salle.

 

El Ministerio de Educación de Santa Fe y las autoridades del Colegio La Salle dieron por ciertas las denuncias de alumnas de esa institución contra un docente de catequesis por acoso. “Hay un grado de certeza importante a partir de lo manifestado por las alumnas”, opinó el supervisor general del Servicio de Enseñanza Privada de la provincia, Fernando Acosta. “Tomamos las palabras de las chicas como ciertas. Por eso separamos al docente para preservarlas”, afirmó el director de la escuela, Patricio Bolton.

La acusación de las estudiantes apunta al docente del colegio de calle Alem y Mendoza por haberles enviado repetidos mensajes y fotos inapropiadas a través de WhatsApp.

El docente hizo su descargo escrito donde negó las imputaciones. Pero, según pudo saberse,  la evidencia de la mensajería instantánea y las huellas de sus opiniones en redes sociales lo comprometen.

Ayer los funcionarios de la cartera educativa y las autoridades del colegio se reunieron al mediodía y acordaron que el lunes iniciarán un trabajo de investigación presencial en la escuela, tomando testimonios a alumnos, docentes y todo aquel que sienta que puede aportar datos al expediente administrativo.

Por ahora la investigación se está llevando adelante en la esfera administrativa. Según pudo averiguar este diario, en el Ministerio Público de la Acusación (MPA) no se ha iniciado un expediente de oficio.

Fuentes del MPA apuntaron que en casos similares la cartera educativa ha hecho denuncias formales. De radicarse la denuncia intervendría la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual.

Respecto al procedimiento que se inicio a partir de las denuncias de las alumnas y la intervención del colegio, Acosta remarcó: “Estamos trabajando en este proceso que inició de muy buena manera la escuela al recibir la denuncia de las alumnas de tercer año“.

“Las estudiantes —siguió— manifestaron que vivían una situación incómoda y que deseaban ponerle coto a este tema. La escuela informó al Ministerio de esta situación. Y se procedió al desplazamiento del docente para que no esté en contacto con las chicas”.

Acosta destacó que la cartera educativa tiene ya “dichos de las alumnas, el docente hará su descargo y el Ministerio recabará mayor información de otros integrantes de la comunidad educativa para ver cómo continúa todo esto”.

“En función de eso se determinará el grado de sanción que corresponda al profesor. Puede ser desde un apercibimiento hasta un desplazamiento de la tarea docente”, agregó.

Consultado sobre el grado de verosimilitud que presenta el caso, Acosta remarcó: “Cuando un alumno toma la iniciativa de ir a hablar con los directivos de la escuela y expone el tema de esta manera, sin dudas los dichos tienen un grado de certeza importante”.

En la misma línea se pronunció el director del colegio La Salle, “Tomamos las palabras de las chicas como ciertas. Por eso separamos al docente para preservarlas. También tomamos la palabra del docente y guardamos eso. No nos dedicamos a investigar qué material hay en los teléfonos celulares, en las redes sociales o lo que publica alguien”, indicó Bolton.

El directivo destacó que el profesor acusado “pudo expresarse con libertad. Intentamos acompañar a las chicas y al docente para que cada uno pueda expresar lo suyo con toda libertad. El Ministerio de Educación de la provincia nos ha acompañado en todo momento y nos ha indicado que el proceder nuestro fue el correcto”.

Respecto a la cantidad de casos similares registrados en escuelas de Rosario, Acosta lo relativizó.

“Si pensamos en la masa de docentes que está dando clases, haciendo el día a día con los alumnos, el número de denuncias de estos hechos es insignificante. Por supuesto, cuando ocurre hace mucho ruido”, admitió.