Los fiscales de Santa Fe Roberto Apullán y María Laura Martí fueron imputados hoy en el marco de una investigación que se inició tras filtrarse una serie de escuchas telefónicas que implicaban al ministro de Seguridad, Maximiliano Pullaro, en el manejo de las denominadas horas “Ospe” (orden de servicio de policía extraordinaria) y que llevó a la detención de un jefe policial.

En tanto, la fiscal Martí denunció persecución política y en diálogo con la prensa manifestó que pedirá una ampliación de declaración y que se permita a otras personas ingresar a las audiencias.

Apullán y Martí fueron indagados el año pasado luego de que se difundieran las escuchas que involucraban a Pullaro y que se lograron en el marco de una pesquisa por una supuesta defraudación al Estado. En ese contexto se intervino el teléfono oficial del titular de la cartera de Seguridad bajo la autorización del juez Nicolás Falkenberg, quien a criterio de la defensa del ministro “fue engañado en su buena fe”.

La palabra del ministro Pullaro

“Desde que juré ser ministro de seguridad, me comprometí con miguel lifschitz en ir a fondo en estas cuestiones y nada nos va a detener. Ni las cosas que nos puedan traer un costo político, ni las cosas que nos puedan traer un costo personal. Yo bajo ningún concepto voy a frenar lo que es la lucha contra el delito y el mejoramiento de la institución policial. Nosotros vamos a hacer lo que corresponde. Para mí no es fácil, ni poco costoso, haber hecho una denuncia de esta característica contra 2 fiscales. La podría haber dejado pasar  y no constituirme como querellante y de dejar todo en el marco de la impunidad, pero la verdad es que uno se compromete con mejorar las instituciones de la provincia de Santa Fe, y esto tiene una gravedad muy pero muy relevante”, manifestó el titular de la cartera de seguridad quien prosiguió diciendo que “Siempre planteé que quería saber la verdad de lo que había sucedido. Sabemos que en este tiempo hemos avanzados en causas de corrupción, hemos tocado intereses de sectores oscuros de la policía que apartamos, denunciamos, hicimos encarcelar y en más de una oportunidad destituimos. Siempre quisimos saber cuál era el trasfondo de esta cuestión, quienes estaban detrás”, aclaró el titular de la carta de seguridad.

Para concluir Pullaro dijo que “hoy, lo que claramente se prueba aquí, es que en el caso de la intervención a mi teléfono, fue ilegal, en donde los fiscales de Rosario entendieron que hasta el momento se cometieron por lo menos 3 delitos. Y en función y conforme a la investigación que vamos a seguir llevando adelante es probable que se les pueda achacar diferentes delitos o más delitos a los mismos, que hasta pueden tener una pena privativa de la libertad por la gravedad que los mismos tuvieron”, y agregó, “Me constituí como querellante porque es importante que se conozca la verdad”

Por su parte Pablo Cococcioni, abogado defensor de Pullaro remarcó que “la investigación va avanzando progresivamente, entendemos que el avance de hoy fue muy importante. Se le atribuyó haber solicitado escuchas telefónicas invocando datos falsos, mintiéndole al juez y llevándolo a error en incumplimiento de diversas mandas de las leyes del código procesal penal y de la ley 13.013”

A su vez el abogado resaltó que ” El juez Falkenberg ya ha prestado declaración como testigo y  por el momento no surgen elementos que prueben que él obró con dolo, más bien que los fiscales le ocultaron información relevante al juez, y el juez, de haberla tenido hubiera ponderado en la decisión de avanzar en el derecho a la intimidad de las personas”.