Damián di Pace, economista
El reconocido economista Damián Di Pace presentó su libro “Economía pyme, pensar en grande siendo pequeño” en el que cuenta una experiencia de Esperanza. Analizó la realidad financiera y económica del país, habló de la actual situación del sector de los pequeños empresarios y de qué hacer al respecto.

 

El auditorio Lito Gonella del CICAE se vio repleto de comerciantes, emprendedores, referentes de empresas y pymes locales, y alumnos del Instituto Tecnológico (ITEC) “El Molino” que llegaron para participar del Foro de Industria y Comercio en el que disertaron los reconocidos economistas Damián Di Pace y Gustavo Segré. La actividad se produjo como inicio de la 15° edición de Fecol.

Di Pace explicó que su disertación se basó en la presentación de su libro “Economía pyme, pensar en grande siendo pequeño”, “hablándole al sector pyme en un contexto en que hay una contracción importante de la economía y del consumo del mercado interno, con alta dependencia de la pyme de la actividad económica”.

Definió que “es una charla propositiva, porque mi búsqueda es contar cómo estamos pero qué hacemos con eso, porque si no los empresarios o emprendedores se quedan con la mitad de la cuenta”.

A la hora de hacer un análisis de la situación, el economista describió que “de acuerdo con la CAME las ventas minoristas caen 9,2 por ciento en septiembre y 4,3 por ciento en el acumulado del año y la pyme depende mucho del mercado interno, encuentra un contexto macro muy desfavorable, con una tasa de interés de las nuevas Letras de Liquidez (Leliq) que tocó techos del 75 por ciento y así financiar el capital de trabajo para una pyme se vuelve casi inviable porque tiene que recurrir a una tasa que no puede pagar”.

“De este modo tiene doble situación: la económica y la financiera, con lo cual es muy importante que el gobierno estabilice la macroeconomía pero paralelamente contenga la microeconomía: que evite embargos de AFIP; que sea más laxo desde el punto de vista impositivo con el sector más pequeño; que se eviten cierres de comercios; que se generen posibilidades de financiar el capital de trabajo a tasas graciables”, explicó.

Señaló que “en lo inmediato, además de pensar en el corto plazo voy a tratar de pensar en el mediano y largo, entonces ahí se puede mostrar mucho cambio de contexto social, cultural, local y global donde los emprendedores tienen oportunidades”.

Como ejemplo, contó: “En mi libro cito a Esperanza porque en aquel momento me acompañó el ITEC, y me quedó grabado cómo se forma un capital humano para un sector específico, en este caso la metalúrgica o la maderera, y me pareció una situación de cluster muy buena y un ejemplo a imitar por el resto de las localidades o lugares del interior del país”.

Agregó que “en el país el capital humano está infrautilizado especialmente en el sector emprendedor; en todo el país hay 850.000 pymes y en el pequeño empresario del sector emprendedurismo, de ese total los menores de 40 años son solamente el 6 por ciento”. “Se habla mucho de los emprendedores pero se les da poco apoyo y tienen condiciones muy leoninas para insertarse en el mercado, con una presión tributaria enorme en el ciclo inicial de vida, acompañado de la fluctuación de los ciclos económicos del país”, sentenció.

La situación del dólar

Consultado respecto de la situación del dólar, Di Pace definió que “después de tres jornadas donde el Banco Central había logrado bajar el valor de la divisa volvieron los problemas coyunturales: volvió a subir la tasa de la reserva federal norteamericana, hubo una nueva volatilidad externa que si bien sube la tasa vuelve a pegar de lleno y nuevamente el dólar supera la barrera de 39 pesos, esto quiere decir que en Argentina cualquier resfrío se convierte tos crónica”.

Ante esto se paga un alto costo porque la tasa no es menor para no poder sostener el valor del tipo de cambio lo que muestra claramente que argentina tiene un nivel de debilidad muy expuesto en el cual cualquier situación le va a pegar duramente”, afirmó.

Respecto del tipo de cambio y el nuevo esquema de banda, sostuvo que “Argentina necesita un ancla, necesita saber en algún momento cual es el valor del dólar y este movimiento de banda le hace muy complicado a los actores y empresarios internos moverse en ese contexto. En esto el empresario del mercado interno es uno de los perdedores porque hay una inflación de costos en dólares de insumos y materias primas que impacta en un contexto recesivo con caída del consumo para poder derivarlo a precios”.