El presidente Macri respaldó al Ministro Germán Garavano
El ministro de Justicia aclaró que le ofreció dar un paso al costado, pero el Presidente lo respaldó. Cómo se desencadenó la interna en Cambiemos.

 

El ministro de Justicia, Germán Garavano, confirmó el jueves que evaluó presentar su renuncia a Mauricio Macri después de recibir una catarata de críticas por parte de Elisa Carrió, ya que había argumentado que “nunca es bueno que se pida la detención o se detenga preventivamente a un ex presidente”. Sin embargo, el funcionario aclaró que el Presidente le manifestó su apoyo para que continúe en el cargo.

Garavano contó que en una reunión de Gabinete le ofreció “dar un paso al costado”, pero que el jefe de Estado, sin dudarlo, lo respaldó “definitivamente”.

Fueron 24 horas de furia. El conflicto con Carrió empezó el miércoles cuando en una entrevista con El Destape Radio le consultaron por la posibilidad de que la senadora perdiera los fueros tras el pedido formal del juez federal Claudio Bonadio por los cuadernos de las coimas. El ministro de Justicia sostuvo que existe “un uso errático y excesivo de la prisión preventiva” y consideró que “nunca es una buena herramienta”. Lo hizo sin mencionar a alguno de los dos ex mandatarios que -con procesos en su contra- ocupan una banca en el Congreso: Menem y Kirchner.

Pero la diputada Carrió tomó esas declaraciones como “una vergüenza para la República y la división de poderes”. A través de su cuenta de Twitter, retrucó que la Coalición Cívica pediría un juicio político en contra del funcionario.

“La República está sumamente herida por un sector del Gobierno que por conveniencia política no desea verdad, justicia y condena. Esto no es negociable. Ni la República. Ni la impunidad. Macri lo sabe desde enero del 2015. No volvamos al pasado Sr. Presidente”, escribió.

A raíz del contraataque de Carrió, Garavano intentó calmar las aguas y aclaró que “no habló de un caso concreto” -en referencia a Cristina Kirchner- y resaltó que “jamás hubo en nuestro país tantas personas detenidas por hechos de corrupción como las hay hoy”. Cuando se le consultó por los dichos de Carrió, el funcionario evitó entrar en disputas mediáticas: “No es la política a lo que pertenezco y no seguiré haciendo política cuando termine mi función”.

Más tarde dio una conferencia de prensa y reiteró que en Cambiemos se comparte la misma agenda de trabajo. A su vez, recalcó que “no tiene ningún reproche que hacerle” a la diputada. También expresó que “brindará explicaciones” si decide avanzar con el proceso.

Lejos de intensificar la polémica, Garavano subrayó el trabajo de Carrió y argumentó que “valora enormemente” el aporte que hace en la lucha contra la corrupción. “Nosotros no hemos tenido un entredicho, ha sido un cuestionamiento de ella hacia a mí. Yo no tengo ningún reproche ni nunca lo he tenido hacia ella, más allá de los matices o diferencias que podamos tener de opinión”, afirmó al salir de una reunión de Gabinete.

Otro de los personajes de Cambiemos que rompió el silencio y se refirió al tema fue Federico Pinedo, el presidente provisional del Senado. En una entrevista con el programa Plato Fuerte, que conduce María Laura Santillán en Radio Nacional, el legislador aseguró que “hay un abuso de la figura de la prisión preventiva, porque la justicia tarda mucho en llegar”. “Tenemos que proteger que no haya persecuciones políticas a través de la Justicia”, señaló sobre el papel que tiene que cumplir el Gobierno.

Con respecto al pedido de juicio político de Carrió, Pinedo desdramatizó la situación e interpretó que la diputada quiso dejar en claro que alguien del Poder Ejecutivo no debería opinar sobre el desafuero de Kirchner, decisión que será tomada por los senadores. Sin embargo, Pinedo explicó que “no se puede tomar el comentario de Garavano como una presión”.