"Vamos a aguantar la crisis mejor que otras provincias. Tenemos espalda".

El gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, se explayó en varios temas de suma importancia y no esquivó consignas como recesión económica, déficit 0, la realidad del país y las futuras elecciones que se vienen en 2019. Si bien mostró marcadas diferencias con el actual Gobierno Nacional durante toda la charla, el primer mandatario provincial destacó que “no es momento de endurecer las diferencias y mucho menos de tensar la cuerda” más allá de la dura realidad en la que le toca gobernar.

Un punto importante de la charla estuvo marcado por las declaraciones sobre la cláusula Gatillo. Con respecto a este tema, Lifschitz explicó que la “cláusula gatillo que hemos acordado con los gremios públicos al principio de año en las discusiones paritarias representan un esfuerzo muy importante para las finanzas públicas ya que hay que mantener actualizados los salarios de acuerdo a los índices de inflación que marca el IPEC”.

Más allá del escenario complejo por la pérdida en el presupuesto ya que las provincias no contarán con el fondo sojero, ni el subsidio para el transporte ni los de las tarifas eléctricas, el gobernador imagina para el 2019 “un presupuesto más austero” pero que cumpla los compromisos y se pueda sostener la obra pública ya que es “una herramienta clave para generar empleos y sostener la actividad”.

En pocas palabras, el primer mandatario provincial explicó que “la claúsula gatillo está garantizada para este 2018 y se harán todas las previsiones necesarias para poder cumplir con las obligaciones salariales y jubilaciones de este año.

Por otro lado, dijo que “para el año que viene todo quedará supeditado al presupuesto del 2019 que se elevará con alguna demora a la Legislatura y ya se pidió una prórroga para presentarlo. Además dependerá de la discusión salarial paritaria que se abrirá nuevamente el año próximo”. “Si bien faltan cuatro meses para el 2019, está lejos y cerca. Pueden pasar muchas cosas y hay una total incertidumbre”.

Subsidios

En otro momento de la charla con el programa Todo Pasa, el gobernador explicó que “de suma importancia ver como se aprueba el Presupuesto Nacional que está en el Congreso para ver si lo subsidios se dan de baja o no”.

En ese sentido, Lifschitz sostuvo que si no hay cambios por parte de los legisladores, fundamentalmente el Peronismo, y se sigue con la propuesta del Gobierno Nacional de sacar los subsidios “es un problema grave para las provincias”. Según comentó el mandatario se está frente a “un problema social de consideraciones”.

Y siguió: “Si se toma en cuenta la quita del subsidio al transporte y el de la energía eléctrica, se trata de cinco mil o cinco mil quinientos millones de pesos y no se puede cubrir ni por la provincia ni por los municipios, en el caso del transporte. Es un problema complejo. Estamos hablando entre varios gobernadores para tener una posición común en la discusión del presupuesto en el Congreso”.