Se concretó ayer en el Concejo Municipal.

En la mañana de ayer, el Secretario de Desarrollo Urbano, Carlos Maina, dialogó con los concejales sobre el proyecto de ordenanza que busca cambiar radicalmente la normativa que regula la instalación de las estructuras para las antenas de telecomunicaciones en la ciudad. Junto a Maina estuvieron Fernando Ferrer y la coordinadora del área, Mariana Nizzo.
La Opinión había adelantado el proyecto que estuvieron analizando en conjunto: la diferencia con respecto a la ordenanza anterior es que en esta se busca dar mayores alternativas a las empresas en cuanto a las posibilidades de ubicación, habilitando nuevos formatos, pero, sin ir en detrimento de la estética urbana. Dicho de otra forma: habrá menos restricciones para la multiplicación de las antenas, dado que habrá menos exigencias para las estructuras que las sostienen. Además, la ordenanza habilita al Ejecutivo a firmar un convenio con el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) para permitir un mayor control de las Radiaciones No Ionizantes (RNI) que son las que perjudican a la salud y que son propagadas por varios elementos (desde controles remotos a celulares, desde microondas hasta antenas de telecomunicaciones).
El año pasado, la empresa Telecom – Personal había logrado la autorización por parte del gobierno municipal para colocar una de sus antenas en un predio ubicado en barrio 17 de Octubre, pero la oposición de los vecinos bloqueó el proyecto. Como consecuencia de ello, quedó pendiente la posibilidad de una nueva normativa sobre el tema.
El primer paso para esta ordenanza se dio en mayo pasado, cuando se presentó la campaña “Antenas Amigables”, que pretendía brindar información sobre el impacto de estas estructuras en la salud de la población. Ahora llegó el nuevo proyecto de ordenanza. Como punto principal, las grandes estructuras quedarán limitadas a la periferia de la ciudad, mientras que se habilitan la instalación de monopostes, tipo columna de iluminación, donde incluso van a tener la alternativa de ponerle iluminación e, incluso aprovechar esta instalación de fibra óptica para futuras colocación de cámaras, que hasta podrían llegar a ponerse es espacios públicos.
Tanto las empresas, como ENACOM y la Municipalidad coinciden en una misma mirada: cuando más antenas haya, menor radiación se genera, dado que la potencia para la conexión en menor. Sin embargo, desde sectores ambientalistas marcaron su preocupación sobre el tema. Es más: Amigos de la Vida, Vecinos autoconvocados y Alerta Antenas de la ciudad de Rosario presentaron una nota ante el DEM y el Concejo diciendo que “la afirmación de que no se aumentará el nivel de radiación electromagnética en la ciudad es incomprobable, por varias razones. En primer lugar, porque no existe (al menos de conocimiento público o de fácil acceso) un registro del nivel de radiaciones actuales de la ciudad.”. Es por ello que exigieron “un informe técnico, las mediciones y la conformación del mapa de radiación a nivel de calle certificadas por alguna entidad”.
Sin embargo, este estudio, al parecer, existe. Fernando Ferrer, en declaraciones a LT28, indicó que “cuando desde ENACOM han venido a medir, no solamente miden todo tipo de radiación, porque tiene un barrido de amplio espectro. Esos límites estuvieron muy por debajo de las que exige la Organización Mundial de la Salud (OMS)”. Para ADN, dio detalles: “ENACOM tiene un movil, con un receptor calibrado, trazable a través de organismos nacionales e internacionales. Este va recorriendo y va a haciendo un barrido en la ciudad, midiendo cualquier tipo de radiación. Fue muy por debajo de los límites”, agregó. De acuerdo a los funcionarios, el mapeo alcanzó en mayo pasado a 1.400 puntos de la ciudad, sin registrar datos peligrosos.
Maina, consultado sobre las denuncias de los organismos ambientalistas sobre los riesgos que generan las antenas, dijo que “para hacer esa aseveración, hay que tener pruebas”.
En todas las declaraciones, incluso ante los concejales, afirmaron que había que confiar en los controles del ENACOM.
La página www.enacom.gob.ar/antenasamigables, en donde aparece un “mapa de niveles de intensidad de campos electromagnéticos – RNI”. Allí se dice textualmente que “a partir del año 2016, ENACOM mantiene un programa sistemático de mediciones de campos electromagnéticos para grandes áreas. Es decir que de manera permanente verificamos que los niveles de exposición a las RNI (Radiaciones No Ionizantes) se encuentren dentro de los parámetros aconsejados por la Organización Mundial de la Salud. Este control se realiza sobre los niveles de intensidad de campos electromagnéticos emitidos por todos los servicios de radiocomunicación (incluyendo AM, FM, TV y telefonía celular) en las distintas localidades de nuestro país. En el siguiente mapa podrás encontrar los resultados obtenidos en las localidades que ya han sido verificadas”. Allí aparecen publicadas mediciones en Sastre o San Jerónimo. Pero, por ahora, los datos de Rafaela no están publicados.
Ariel Rodriguez, encargado del ENACOM en Santa Fe, ante la consulta de la falta de los resultados de Rafaela, indicó: “debería esta en la web la medición”. Así, confirmaba la concreción del estudio del que hablaban los funcionarios locales, pero que todavía no son públicos.
LA OPINION se puso en contacto con otros funcionarios del ENACOM para acceder a los resultados. Al cierre de la edición, todavía no fueron respondidos esos pedidos. Este diario publicará los resultados cuando tenga acceso a los mismos.