La solicitud fue presentada en el Concejo ante la gran cantidad de situaciones de acoso y episodios de violencia que sufren al volante.

La reiteración de episodios de acoso, violencia e inseguridad que sufren habitualmente obligó a la Cámara de Mujeres Taxistas de Rosario a pedir créditos blandos para poder colocar mamparas antivandálicas en estas unidades del transporte público. La solicitud, ya elevada al Concejo Municipal, evidencia el estado de tensión y angustia que rodea las jornadas laborales, sobre todo en horarios nocturnos, de estas conductoras cuando recorren la ciudad en busca de pasajeros.

“Estamos tratando de incorporar mamparas antivandálicas en las unidades de taxi, que por ordenanza ya están vigente hace más de 10 años. Esos sistemas cuestan ahora alrededor de 16 mil pesos, y lo que estamos solicitando son créditos blandos para poder prestar ese servicio”, señaló Natalia Gaitán, presidenta de la Cámara.

Y amplió: “Si bien sabemos que no puede ir un policía por cada taxi que recorre las calles de la ciudad, en estos últimos años estamos padeciendo fallecimientos de compañeras y daños muy importantes, que siempre pasan dentro del vehículo. Hoy la mayoría de los casos son robos que se producen dentro de los autos”.

En ese marco de permanente inquietud que sufren de manera cotidiana, Gaitán confió que “hace cuatro meses, un grupo de chicas colocamos mamparas con una persona que las fabrica en Rosario. Sale en promedio alrededor de 16 mil pesos, y a mí me lo financiaron en 16 quincenas. Pero la verdad es que hay muchas chicas que no cuentan con esa cantidad de dinero para poder colocarla, más en este momento económico actual de tantas dificultades”.

Sobre la repetición de hechos de violencia, la mujer taxista comentó que “no se dan sólo episodios de robos, también hay otras clases de violencia que padecemos las mujeres arriba del taxi, más en el horario nocturno. Se dan situaciones de mucha angustia, de agresiones y también de acoso, que este tipo de mamparas las impedirían”.

“Además, este tipo de protección deja pasar la calefacción y el aire acondicionado al sector de atrás. Es un sistema que está implementado con éxito en otros países, y es muy bueno”, sostuvo.

Asimismo, Gaitán explicó que el proyecto ya está presentado en el Concejo y que el pedido apunta a trabajar preferentemente con el Banco Municipal. “Es que nosotros somos parte de un servicio público y sería lo más lógico que esta entidad bancaria le otorgue créditos blandos a los titulares de las unidades, sin los elevadísimos intereses actuales que dan los bancos”, precisó.

En relación al funcionamiento de la Cámara de Mujeres Taxistas de Rosario, apuntó que “es una realidad que avanza, y como todo lo nuevo debe hacerse su lugar, ya que todavía no hay mucha inclusión con las otras cámaras más grandes de taxistas. Seguimos quedando un poco afuera de todas las reuniones que hacen ellos, pero de a poco vamos tratando de ganarnos nuestro lugar”.

Hace seis años

“Nuestra idea no es competir con las otras cámaras, sino colaborar desde nuestro espacio y apoyadas en nuestras experiencias”, se encargó de remarcar Gaitán, quien tiene 39 años y es titular y conductora de taxis desde hace seis años. Antes era ama de casa y nunca había pensado que su lugar de trabajo estaría detrás de un volante.

En un momento se separó, tenía dos hijos, estaba embarazada y necesitaba un ingreso. El marido de su madre le sugirió que invirtiera en una chapa de taxi. Así, vendió su departamento y con ese dinero compró la chapa y un auto. Y así se encontró levantando a su primera pasajera en el centro universitario de la Siberia. Desde aquel momento, trabaja de taxista.