Saglione explicó que el nuevo plan fue consensuado con intendentes y jefes comunales.
Abarca a facturas vencidas al 31 de diciembre de 2017. Les otorga a municipios y comunas la gestión del cobro. Premiarán a los “cumplidores”. El proyecto debe aprobarlo la Legislatura. Buscan compensar la caída de la recaudación y la quita del fondo sojero.

 

Frente a la pérdida de recursos financieros por la caída de la recaudación y la eliminación del fondo sojero, la provincia ideó una propuesta para auxiliar con dinero adicional a municipios y comunas de Santa Fe. Se trata de un proyecto de ley donde les otorga la posibilidad de gestionar el cobro de deudas del impuesto inmobiliario urbano y rural, incrementando además el porcentaje de coparticipación. En la iniciativa, que deberá ser aprobada por la Legislatura santafesina, también se establece un “premio” para los contribuyentes que estén al día con ese tributo.

Las deudas a cobrar del impuesto inmobiliario son las acumuladas hasta diciembre de 2017.

Este plan, en formato de moratoria, surgió luego de varias reuniones que tuvo el ministro de Economía provincial, Gonzalo Saglione, con intendentes y jefes comunales para analizar el impacto que produce en sus respectivas arcas la quita del fondo sojero que implementó el gobierno nacional, además de la retracción económica que hizo bajar la recaudación impositiva.

Ante la caída en la coparticipación de impuestos derivada de la menor actividad económica, y en virtud del impacto que tiene sobre los municipios y comunas la decisión del gobierno nacional de eliminar el Fondo Federal Solidario (fondo sojero), desde el gobierno provincial buscamos herramientas que permitan compensar parcialmente dicha merma en los recursos de los gobiernos locales”, indicó Saglione.

Por tratarse de una modificación parcial del sistema tributario, la iniciativa oficial debe pasar el filtro de las cámaras de Diputados y Senadores de la provincia.

En rigor, el proyecto de ley incrementa el porcentaje de coparticipación a favor de municipios y comunas para el cobro de esta deuda en concepto del impuesto inmobiliario y rural.

Actualmente un 50 por ciento se coparticipa y el otro 50 queda a favor del gobierno provincial, y con este proyecto de ley, el 60 por ciento será para los municipios y comunas y el 40 para el Estado santafesino.

“Básicamente el proyecto apunta a varios objetivos, por un lado, permitirles a municipios y comunas que gestionen a su cargo la cobranza de la deuda por impuesto inmobiliario urbano y rural vencidos al 31 de diciembre de 2017. Según la información que manejamos, esa deuda asciende hoy a 3.600 millones de pesos”, explicó el ministro.

Al ceder la provincia un 10 por ciento de la coparticipación de ese impuesto, los municipios y comunas podrían contar con unos 360 millones de pesos adicionales, cifra que representa la mitad de lo que les hubiera correspondido cobrar por el fondo sojero.

A esta suma se le agregan los casi 380 millones que la Nación dispuso entregar a Santa Fe como compensación de la eliminación del fondo sojero. Pero con la diferencia de que el dinero recaudado por el cobro de la deuda del Inmobiliario se podrá utilizar en gastos corrientes, mientras que lo percibido por el fondo sojero tiene afectación específica a obras presupuestadas.