El Banco Central lanzó ayer su nuevo plan monetario.

El dólar abrió su segundo día de flotación entre bandas con una fuerte baja y se vende a $39,00 en el Banco Nación, en medio de cierta satisfacción oficial y con la determinación del Gobierno de defender de manera contundente su nuevo programa monetario.

La tendencia desde la primera mañana fue a la baja. El tipo de cambio mayorista caía unos cincuenta centavos, hasta los $39 para la venta, en las primeras negociaciones de este martes. Eso se trasladaba a las cotizaciones minoristas. La divisa caía 60 centavos en el Banco Nación, hasta $39,90.

Cerca del mediodía, las negociaciones seguían operando a la baja y el Banco Nación a modificar su cotización a $39,50 para la venta. El minorista se vio arrastrado por el segmento mayorista, donde el dólar baja más de un peso.

Se trata del segundo test que tiene en el mercado el nuevo acuerdo con el FMI ya que tras la firma, el miércoles pasado, los funcionarios dijeron que recién el este lunes comenzaría a operar el nuevo programa monetario.

El debut del programa monetario del Gobierno

Ayer, el Banco Nación vendió divisas y el Banco Central colocó más de $70.000 millones en Leliq a tasas de hasta 72% anual. De esa manera, el Gobierno envió un mensaje: aspiró pesos y ofreció dólares para hacer caer el tipo de cambio mayorista $1,75 desde su precio del viernes. Eso se reflejó en las cotizaciones minoristas; el tipo de cambio oficial del Banco Nación cerró en $40,50 para la venta, con una caída de 1,6 pesos.

Según el nuevo esquema, el dólar se moverá entre un techo y un piso que se actualizarán diariamente. Si el dólar mayorista perfora el techo, el Banco Central venderá hasta u$s150 millones diarios de reservas para contenerlo. Si se aprecia más allá de lo establecido, comprará dólares. El techo para este martes es de $44,04, mientras que el piso es de $34,03.

El lunes por la mañana, el presidente del Banco Central, Guido Sandleris, recibió a agentes del mercado para presentarles el nuevo programa monetario, que anclará la cantidad de dinero al no expandir la base monetaria hasta junio de 2019.

Según participantes de ese encuentro, el titular del Banco Central admitió que el Gobierno debía generar un shock de confianza. Para eso, debían garantizar el éxito del nuevo plan durante el primer mes. La fase uno de esa meta se notó ayer, con una nueva suba de la tasa de interés de referencia -que ahora se dirime día a día en el mercado- hasta 67 por ciento anual. La intención oficial: restringir al máximo la cantidad de pesos para evitar una dolarización mayor de portafolios.