A nivel nacional y provincial la ley habilita el uso medicinal de la marihuana, pero todavía existen barreras para acceder a este aceite que se utiliza para aliviar dolores y síntomas en pacientes con trastornos y patologías crónicas. Por esto es que muchas madres, cuyos hijos padecen enfermedades complejas, optan por autocultivar marihuana para obtener este aceite. El problema es que esta actividad está prohibida y penada por la ley.

A principio de septiembre, un grupo de madres cuyos hijos padecen enfermedades complejas presentó un amparo colectivo ante la Justicia federal santafesina para que se declare la inconstitucionalidad de toda normativa que prohíbe el autocultivo de cannabis para consumo medicinal y una medida cautelar que impida toda persecución penal mientras se tramita la causa. Este último pedido fue rechazado.

“Sinceramente venimos acarreando con estos problemas hace muchísimo tiempo. Somos un grupo de madres que buscamos solamente garantizar la calidad de vida de nuestros hijos y no estamos haciendo ningún acto malo”, dijo Laura Acosta, integrante de la Asociación Civil Madres del Cannabis Medicinal de Santa Fe (Macame) que encabezó la presentación en la Justicia federal.

“Lo que nos negaron ahora es la cautelar que pedimos para que, hasta que la Justicia se expida (sobre el amparo solicitado por el autocultivo de marihuana), se nos proteja ante un allanamiento por ejemplo en nuestras casas”, explicó.

Ahora solo les queda esperar la sentencia final. “Tenemos un plazo de acá a tres meses para que el juez que entiende en la causa decida qué va a pasar con nosotras. Si vamos a cultivar desde la legalidad o vamos a seguir así desde la ilegalidad, porque no vamos a dejar de plantar”, aseguró Acosta.

“No vamos a bajar los brazos. No vamos a dejar de garantizar una medicina de calidad y gratuita a nuestros hijos”, sentenció.