Manifestantes y policía enfrentados
A un año del referéndum independentista catalán, cerca de 200 mil personas salieron a la calle.

 

Miles de personas se juntaron en el centro de Barcelona para recordar el primer aniversario del referéndum de Cataluña, que abrió una de las crisis institucionales más graves de la historia reciente de España. Al final de la movilización se registraron incidentes después de que un grupo de manifestantes se enfrentó contra la policía en el frente del Parlamento catalán.

Bajo el lema “Recuperem l’1 d’octubre” (Recuperemos el 1 de octubre), los manifestantes avanzaron hacia el Parlamento, donde esperan ser recibidos por el jefe del Ejecutivo de la región, Quim Torra, y el presidente de la cámara regional, Roger Torrent.

En la marcha se escucharon gritos como “1 de octubre, ni olvido ni perdón” y “Libertad para los presos políticos”. En la plaza Cataluña, en el centro de Barcelona, los manifestantes desplegaron una pancarta con el texto en inglés “La autodeterminación es un derecho humano”.

Con banderas separatistas catalanas y lazos amarillos, los asistentes a la manifestación reclamaron una república catalana. Además, pidieron por la liberación de los líderes y políticos independentistas encarcelados de manera preventiva a raíz del referéndum.

También, los manifestantes llevaron urnas de plástico como las que se utilizaron hace un año en el referéndum no oficial convocado por el Gobierno catalán. Hubo además gritos contra “la prensa española”, a la que grupos de manifestantes acusaron de “manipuladora”.

En la capital catalana, unas 13 mil personas se concentraron durante la mañana de este lunes en una convocatoria estudiantil, según la Guardia Urbana. Por otra parte, Grupos de separatistas interrumpieron el tráfico en céntricas calles de Barcelona, ocuparon las vías del tren de alta velocidad AVE en la ciudad de Gerona y entraron a la fuerza en una sede del Gobierno para reemplazar la bandera española por una independentista catalana.

En tanto, el presidente regional catalán, Joaquim Torra, apoyó las protestas callejeras para reivindicar el referéndum de “autodeterminación” de hace un año. El dirigente independentista consideró que los manifestantes “hacen bien presionando” e instó a seguir haciéndolo.

Tras las declaraciones de Torra, el Gobierno español le pidió que ayude con la serenidad y orden de la región. El ministro español de Asuntos Exteriores, el socialista Josep Borrell le recordó que él es el “responsable” de la seguridad pública en esa comunidad autónoma española.

En este sentido, la ministra portavoz del Gobierno español, Isabel Celaá, consideró que el primer aniversario del referéndum es “un día de triste memoria”, en el que “no hay nada que celebrar”, y no tuvo ninguna consecuencia jurídica. En su opinión, lo peor fue que “ese día se visibilizó como nunca la fractura de la sociedad catalana”