Se trata de Elías Ezequiel Brizuela de 22 años. También se lo condenó por dos hechos de robo y por el delito de esteleonato. Los fiscales que investigaron el caso son Omar De Pedro y María Lucila Nuzzo

 

Un joven de 22 años identificado como Elías Ezequiel Brizuela fue condenado a ocho años de prisión de cumplimiento efectivo por los delitos abuso sexual, robo y estelionato, ocurridos en las ciudades de Santa Fe y Recreo. Así fue resuelto por el juez Nicolás Falkenberg, en el marco de un juicio en el que se abreviaron los procedimientos.

Los fiscales a cargo del caso son Omar De Pedro y María Lucila Nuzzo, mientras que el abogado defensor fue Mario Guedes del Servicio Público Provincial de la Defensa Penal (SPPDP).

La calificación legal por la que fue condenado Brizuela es la autoría de los delitos de abuso sexual con acceso carnal agravado (por el uso de arma impropia), robo (dos hechos) y estelionato. Todos los hechos fueron atribuidos en concurso real.

Los fiscales remarcaron que “la investigación fue compleja y llevó bastante tiempo a raíz de que se realizó un examen de ADN al condenado”. En tal sentido explicaron que “se encontró resto seminal en las prendas de la víctima, razón por la cual se hicieron los exámenes de sangre que permitieron corroborar que pertenecía a Brizuela”.

Dos hechos

El primer hecho por el cual se condenó a Brizuela fue cometido el miércoles 25 de febrero de 2016 entre las 6 y las 6:30 de la madrugada. “El condenado ingresó a una panadería ubicada en calle Lavalle al 3600 y le dijo a la empleada que quería comprar bizcochos. De repente, dio la vuelta al mostrador, intimidó a la víctima con un arma que llevaba en su cintura y le robó su teléfono celular y el dinero que estaba en la caja registradora”, manifestó la fiscal Nuzzo.

“Además de robarle, Brizuela abusó sexualmente de la empleada de la panadería e incluso le provocó lesiones y la amenazó para que se quedara en el lugar hasta que él saliera del negocio”, relató la funcionaria del MPA. “Finalmente, escapó del lugar”, agregó.

El segundo hecho por el cual se condenó a Brizuela fue exactamente un mes después del primero, en la ciudad de Recreo. “Aproximadamente a la una y media de la tarde, el imputado, a bordo de su moto junto a otro joven, interceptó a una mujer y mediante amenazas le robó su teléfono celular”, indicó Nuzzo. “Minutos después vendió el aparato como propio, pero como tenía un programa de rastreo de GPS, pudo ser ubicado por personal policía, que lo aprehendió horas después del robo”, finalizó.