Los vecinos de barrio Los Troncos se quejan del nuevo servicio de agua potable que inauguró la semana pasada Aguas Santafesinas SA, por inconvenientes en la salud y el feo gusto.

Tanto los frentistas de todo el barrio como las autoridades del Centro de Salud y de la escuela Estrada reconocen que el nuevo servicio de agua potable genera consecuencias negativas en la población.

Cabe señalar que la empresa Aguas Santafesinas (Assa) comenzó el miércoles pasado a distribuir agua potable a los vecinos de Los Troncos desde la nueva planta del noroeste, que está ubicada en Berutti y Camino Viejo a Esperanza.

La misma empresa reconoció durante la inauguración que “podría registrase algún episodio de turbiedad al modificarse las condiciones hidráulicas de la red de distribución del barrio, lo que no representa ningún riesgo”, y “se corrige dejando circular agua por unos minutos”, explicaron.

Esta nueva planta realiza un proceso innovador y sustentable sin impacto ambiental, al evitarse el agregado de químicos, y se ejecutó con tecnología 100 % santafesina, destacó Assa.

La potabilización del agua de pozo se realiza a través de un tratamiento biológico de remoción del hierro y manganeso por medio de bacterias naturalmente presentes en agua subterránea, que aceleran la oxidación y precipitación de estos minerales para eliminarlos. Los procesos a los que es sometida el agua, aseguran su potabilidad y aptitud para el consumo humano.

Quejas

Pero el agua no gusta y hace mal. Así lo dijo, por ejemplo, Dora Angelini, una vecina de calle Troncoso al 8148. “Cuando la calentás te queda una sal en la olla o en la pava”, describió. “Es un asco”.

Otra vecina aseguró que el problema es en todo el barrio. “Nosotros vamos a buscar agua con un bidón a lo de mi cuñado, en barrio San Martín”, agregó Dora. Y otra vecina con una beba en brazos acotó: “Yo a ella le compro mineral, porque no me arriesgo, pero está muy cara”, dijo Clara.

Desde el Centro de Salud provincial ubicado sobre Troncoso al 8100, la médica generalista Viviana Gavilán, a cargo de la coordinación general, explicó que “son comunes en el barrio los casos de parasitosis” y que llegada la temporada de calor les recetan antiparasitarios a toda la familia de los pacientes con síntomas, “sobre todo a la gente que vive contra el reservorio y cría chanchos o vive en precarias condiciones”.

Pese a que en el hall del Centro de Salud todas las mujeres que habían ido a atenderse se quejaron del agua potable, la doctora Gavilán aseguró que en los últimos días “no se incrementaron los casos por descomposturas en gran número”, pero reconoció que les recomiendan a todos “hervir el agua o agregarle lavandina”.

“A mí me hace doler la panza, el agua sale marrón y agria”, dijo Silvana, una paciente que aguardaba ser atendida en el Centro de Salud. “Y cuando te duchás te queda una sal en la piel”, agregó.

En la escuela N° 1265 “José Manuel Estrada”, donde asisten a comer a diario 1.200 niños, reconocieron que en los últimos días hubo más alumnos con problemas estomacales y casos de gastroenterocolitis que lo habitual. Además, en la institución tienen inconvenientes con la presión del agua para cargar los tanques que abastecen el servicio para la cocina y los sanitarios.

Explicaciones

Desde Assa, explicaron que “en caso de percibirse alguna diferencia de sabor, es propia del agua extraída de fuentes subterráneas respecto al agua de origen superficial”, dijo el gerente de Comunicación, Guillermo Lanfranco.

“Cuando la calentás te queda una sal en la olla o en la pava”. Dora Angelini. Vecina de barrio Los TroncosFoto: Guillermo Di Salvatore

La capacidad de producción de la nueva planta potabilizadora es de 1.200.000 litros diarios actuales, ampliables al poder sumarle nuevos módulos de tratamiento en el futuro para alimentar a otros barrios aledaños. Su construcción demandó una inversión del Estado provincial superior a los 18 millones de pesos.

Lanfranco explicó que la gran diferencia entre el agua que sale de esta planta respecto de la que se trata en la planta de barrio Candioti es el “componente salino”, lo que genera “una percepción distinta en el sabor”, aunque “no creemos que se le puedan atribuir los inconvenientes de salud a este agua”.

Por ese motivo, desde Assa van a regular “la cloración al mínimo para que no impacte tanto en el sabor”, dijo Lanfranco, y aseguró que al realizar la perforación “se hicieron los análisis del agua pertinentes y
está dentro de los parámetros de calidad”.

Por último, el gerente de Aguas dijo que el impacto negativo en el consumo se debe al “proceso de adaptación”, que “es distinto en cada persona”. Por ese motivo pidió “disculpas a los vecinos”. Y sobre los inconvenientes en la presión, explicó que desde esta noche van a aumentar la capacidad de bombeo nocturno para mejorarla.