La caída del salario real impacta de lleno en el consumo, que se contrae mes a mes y profundiza la recesión en un espiral que se verá reflejado el próximo jueves cuando se dé a conocer el nuevo índice de pobreza de la Argentina.

 

La profunda crisis económica y financiera en la que derivaron las políticas económicas implementadas desde la Casa Rosada están hundiendo al país en una profunda recesión, cuyo fin todavía es difícil de anticipar.

Así quedó evidenciado en los dos últimos informes del INDEC que dan cuenta de la fuerte contracción del consumo tanto en supermercados como en centros comerciales.

De acuerdo el Instituto de Estadísticas y Censos las ventas medidas en cantidades en los supermercados cayeron en julio pasado un 3,7% comparado con el nivel registrado un año atrás mientras que en los centros comerciales la contracción del consumo llegó al 3,8% en la comparación interanual.

Las bajas de las ventas en los supermercados durante julio es la cuarta baja mensual en el año y se produjo después de un bimestre de variaciones interanuales positivas.

Las ventas a precios corrientes, teniendo en cuenta la inflación de precios, totalizaron 37.443 millones de pesos, señaló el organismo. De ese total, 29.930,5 millones de pesos (79,9%) correspondieron a las grandes cadenas y 7.512,5 millones (20,1%), a las medianas.

Las jurisdicciones donde se registraron las subas de ventas más importantes fueron las de Santa Fe con un 35,8%, Neuquén, 31,7%, Entre Ríos, 29,5% y Salta 28,1%.

En los supermercados, los sectores con los aumentos interanuales más importantes fueron: indumentaria, calzado y textiles para el hogar con un 32,5%, panadería, 31,9%, verdulería y frutería, 30,2% y almacén, 29,9%.

En los centros de compras, en las ventas a precios corrientes en comparación con julio del año anterior, los rubros con mayor incremento fueron: juguetería con el 41,4%, otros, 40,3%, ropa y accesorios deportivos, con el 40,1%, perfumería y farmacia, con el 29,7% e indumentaria, calzado y marroquinería, con el 23,8%.