No son doblistas. Están en el comienzo de sus carreras. Sus rivales les llevan años luz en títulos, posiciones en el escalafón y en experiencia. Sin embargo, este sábado, en el tercer punto de Copa Davis entre Argentina y Colombia, el dúo improvisado conformado por Cristian Rodríguez y Alejandro Gómez jugó hasta el quinto set frente a Horacio Ceballos, viejo zorro de los dobles, y Maximo González.

Los locales se impusieron con parciales de 6-4, 7-6(3), 6-7(4), 4-6, 6-4 y sentenciaron la serie 3-0 a favor de su país. Colombia lo dejó todo y la verdad es que solo hay conclusiones positivas de este viaje a San Juan. El resultado es lo de menos: gracias al nuevo formato de la Copa Davis para 2019, el país estará por primera vez en su historia en el Grupo Mundial -elite del tenis de selecciones-. Más preparados que nunca con sangre joven.

Es un 3-0 a favor de los argentinos en el papel. Pero en el desarrollo de los juegos, los colombianos pusieron en aprietos a sus rivales y dejaron una conclusión: el recambio del tenis colombiano va por buen camino. Hay mentalidad, gallardía y carácter para afrontar momentos adversos. Tampoco se sienten inferiores ante nadie.

En el primer punto, Santiago Giraldo, en el partido de menor dramatismo, le ganó un set a Diego Schwartzman, número 14 del mundo, quien en medio de la desesperación rompió su raqueta. Luego en el segundo partido, Daniel Galán perdió en cinco sets ante Guido Pella, 62 del escalafón mundial. El santandereano jugó desde el segundo set con problemas en su muñeca izquierda y no podía hacer el revés a dos manos. Aún así puso al argentino entre las cuerdas.

Y ahora este dúo, que está llenando el vacío de Juan Sebastián Cabal y Robert Farah, quienes estaban jugando las semifinales del US Open hace una semana, solo dejó buenas sensaciones. En algunos tramos se notó la inexperiencia, no aprovecharon algunos puntos de quiebre en los dos primeros sets que fueron para los argentinos, pero luego se repusieron ganando los dos siguientes. Puro temple y carácter. Les jugaron de igual a igual.

El futuro del tenis colombiano queda en buenas manos.