Vaya paradoja. El show más grande de la TV no está en la televisión abierta. Epa, ¿y ShowMatch? Tranquilos, ShowMatch es un gran programa de entretenimientos, con un conductor inoxidable y carismático como Marcelo Tinelli y un concurso de baile que combina danza y conflictos mediáticos, pero no es un show en el sentido de que no hay estrellas internacionales, entrevistas con figuras, pasos de comedia o grandes invitados.

Todo eso sí se puede encontrar en El Host, el ciclo que comenzó Adrián Suar por Fox (es decir que se ve por el cable) y que tuvo el miércoles su cuarto episodio de los trece pautados. Entrevistado por Clarín antes de su estreno, Suar hacía sobre El Host un paralelo con los clásicos programas dominicales del inolvidable Tato Bores. Más allá de la distancia lógica entre dos grandes figuras (si bien Suar tiene un altísimo índice de popularidad y reconocimiento como actor y productor, no alcanza la categoría de ícono que sí ostenta Tato), es verdad que existe cierto aire común entre ambos. A eso hay que sumarle que el autor del libro del ciclo de Fox es uno de los guionistas históricos de Bores: su hijo Sebastián, también director de cine y TV.

En El Host hay un personaje -Adrián- como en los ciclos de Tato había un personaje -Tato-. A lo largo del programa van sucediendo cosas insólitas y graciosas, los números musicales aparecen de la nada con coreografías y bailarinas impecables, las canciones adaptan sus letras a las situaciones que los protagonistas van viviendo (Suar se esfuerza, y Tato también lo hacía, por cantar y bailar), y las entrevistas e invitados se incorporan con naturalidad a la trama. Y ambos tienen un monólogo final. Claro, los de Tato inevitablemente fueron críticos con la situación política -algunos de ellos aún asombran por su actualidad-, mientras que los de Suar apuntan a cuestiones supuestamente más livianas, aunque -por caso, el último- toquen temas existenciales como la reencarnación.

Además de un sólido elenco que cuenta con Martín Bossi, Nicolás Vázquez, Alfredo Casero, Peto Menahem, Natalie Pérez, Mex Urtizberea, Migue Granados y la brasileña María Bopp, lo que asombra, y mucho, en El Host es el nivel de su producción y de sus invitados. Ese nivel se puede entender por varios factores que confluyen. Fox es una cadena internacional y el programa está pensado para que se vea en toda América (de allí que entre los invitados figuren artistas latinos de primer nivel, sobre todo del mundo de la música), Pol-ka (la empresa de Suar, que está asociada) tiene muy aceitados los mecanismos de una producción y más cuando a la cabeza de ella está el jefe. Y la tercera pata es el propio Adrián Suar, que tiene la espalda suficiente como para convocar a las máximas estrellas de la farándula local. En El Host ya estuvieron Mirtha Legrand, Natalia Oreiro, Ricardo Darín, Guillermo Francella y Michael Bublé (el astro internacional está casado con Luisana Lopilato, lo que lo hace casi un argentino). Y van a pasar también Susana Giménez y Marcelo Tinelli. Es tal el poder de convicción del Suar productor que Alejandro Lerner se divierte interpretando a un pianista ciego, Diego Peretti se ríe de sí mismo y de sus dos profesiones -actor y psiquiatra- dándole consejos de amigo al personaje de Adrián e intentándole cobrar luego la “sesión” y Mariana Fabbiani hará un número de baile cual vedette en el próximo envío.

Bueno, eso es El Host, su producción y su contenido. Pero volvemos al principio de esta nota. Sabemos que no son tiempos de bonanza para la televisión abierta, que la competencia multipantalla -cable, streaming, on demand- la acosa, que los anunciantes también deben diversificar su oferta y ya no van sólo “a la tanda” o al PNT (publicidad no tradicional), pero sería deseable que dada la calidad del programa la TV abierta le encontrara un lugar. Los que no pueden acceder a un servicio de cable sin duda lo agradecerían. Y es probable que el rating también.