Ayer a la mañana, en la Escuela Nº 1.110 “Simón de Iriondo”, la intendente Daniela Qüesta encabezó el acto conmemorativo por el 146º aniversario de la fundación jurídica de Santo Tomé.

“Siempre es bueno recordar nuestras raíces, nuestra identidad, la historia de cómo surgió nuestra ciudad y de los valores que la hicieron crecer”, expresó la mandataria en la apertura de la ceremonia, acompañada por alumnos, docentes, directivos y padres de la institución educativa.

“Santo Tomé no fue fundada por un conquistador con espada. Se formó a sí misma a partir del pedido de la comunidad al gobernador de aquel entonces, Simón de Iriondo, quién un 12 de septiembre firmó el decreto que le otorgó la personería legal. Hasta ese momento, era sólo un caserío ubicado junto al río, en un paso estratégico”, recordó.

“En estos tiempos tan difíciles hay que rescatar que somos la ciudad que decidimos ser hace muchos años y que vamos a continuar creciendo a partir de lo que construyamos juntos. Siempre teniendo como base la escucha, el compromiso de compartir como sociedad y la solidaridad como eje principales”, aseguró la mandataria.

Por último, Qüesta remarcó que “cada 12 de septiembre reafirmamos el compromiso de seguir siendo una comunidad sólida y participativa, donde todos seamos capaces de pensar qué es lo que necesitamos los ciudadanos para crecer como ciudad, y en particular los más chicos, que serán el futuro de Santo Tomé”, concluyó.

La ceremonia contó con la presencia de la directora de la escuela, Ana García, los secretarios de Gobierno, Norberto Lavatiatta; de Hacienda y Administración, Claudia Pascual; de Obras y Servicios Públicos, Sergio Trevisani; de Salud, Medio Ambiente y Acción Social, Natalia Angulo, entre otros funcionarios del gabinete municipal, y los concejales María Alejandra Chena, Martín Giménez, Gabriela Solano, Fernando Alí, Roberto Schmidhalter y María Ema de Reutemann.

Fecha emblemática

El 12 de septiembre de 1872 el Dr. Simón de Iriondo, por entonces gobernador de la provincia, rubricó un decreto por el cual se otorgó la personería legal al poblado de Santo Tomé. La normativa aprobaba la mensura y delineación del sitio, procedía a la fundación del pueblo conservando el nombre de Santo Tomé, nombraba una comisión para ejecutar todo lo pertinente al decreto y disponía la distribución de lotes.