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El fiscal le reprochó que el 10 de septiembre de 2018, desde las 14:35 y hasta las 16:30 horas, privó de su libertad a su ex mujer, ingresándola por la fuerza a su automóvil donde bajo fuerza física, sujetándola del brazo y del cuello, la obligó a permanecer adentro bajo amenaza. Recién la dejó irse cuando luego de más de dos horas bajo amenaza y contra su voluntad, Leila le dijo que aceptaría su exigencia de encontrarse mas tarde.

Y ese fue otro hecho delictivo, ya que en ese encuentro otra vez dentro del vehículo, Quarín le manifestó que si ella no seguía con la relación de pareja que tenían, irían ambos a matarse en el vehículo, obligando así a su ex pareja a prestar consentimiento a todo lo que él le decía, para dejarla ir.

El otro hecho delictivo achacado por el representante del Ministerio Público de la Acusación son las coacciones mediante mensajes de WhatsApp, donde la amenazaba que si ella no accedía a su pretención, “algo malo le podría pasar. La coaccionaba para encontrarse nuevamente esa noche. La coaccionó por WhatsApp durante varias horas, “desde las 18:00 hasta las 23:00 horas del 10 de septiembre de 2018”.

“Uno de los mensajes que usted le mando decía: *Te conviene verme esta noche, y después tal vez no nos vemos mas, pero si no querés verme esta noche, va a ser lo peor, te lo aseguro, vos me denuncias y fuiste. Atendeme esta noche porque te vas a arrepentir para toda la vida. No te pido nada de otro mundo. Mucho ojo con lo que hacés, vos sabes que la policía no hace nada, así que analiza lo que pensas hacer, no te escondas, se todos tus movimientos. Si no estás conmigo esta noche te juro que mañana, pasado o cuando sea te voy a encontrar y va a ser peor, así que tranquila nomas, salí cuando yo te aviso*”.

La calificación que hizo el fiscal para estos tres hechos es la de autor penalmente responsable de privación ilegitima de la libertad calificada en concurso real con el delito de coacciones y coacciones reiteradas en concurso real entre sí, artículos 142 inciso primero, 149 bis segundo párrafo, 54 y 55 del Código Penal Argentino.

Tras escuchar la imputación, el imputado no quiso decir nada para defenderse y tampoco hizo uso de ese derecho su abogado particular, el Dr. Marcelo Venetucci, quien no se opuso ni a la detención ni a la calificación de los hechos realizada por el fiscal.

Una vez escuchada a las partes el juez declaro legal la detención y se realizó a continuación la audiencia de medidas cautelares, donde el Juez Mauricio Martelossi aceptó lo que las partes acordaron: permitir a Quarín que recupere la libertad cumpliendo ciertas reglas de conducta, como la prohibición de acercamiento a menos de 200 metros de la victima y su hija (que no es hija de Quarín), no drogarse ni emborracharse, fijar domicilio, que lo hizo en Moussy y, como dijo que por su oficio podría entrar a trabajar en una panadería de la Ciudad de Avellaneda, de conseguir ese trabajo, deberá comunicarlo.