El gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey y el ministro Rogelio Frigerio

Los gobernadores dieron luz verde para que el Gobierno presente en el Congreso un proyecto de Presupuesto que apunte al déficit cero. Tras ese primer paso, que la Nación consideraba clave antes de iniciar el trámite parlamentario, ahora restará definir una modificación al pacto fiscal firmado el año pasado y que implicaba un cronograma de bajas de impuestos que, en la coyuntura actual, algunos gobernadores creen inconveniente.

Restan tres días antes de que venza el plazo para que el Ministerio de Hacienda haga ingresar el texto. Hasta ese momento, los funcionarios nacionales y las provincias tratarán de llegar a un acuerdo sobre qué cambios se habilitarán al Consenso Fiscal rubricado hace menos de un año, pero que la crisis obligó a rever.

Las opciones son varias. La más conveniente para los gobernadores es suspender el cronograma de descuentos paulatinos de alícuotas de Ingresos Brutos, el principal impuesto que recaudan las provincias. Para el Gobierno nacional frenar esa baja sería una “mala señal” hacia los inversores y sectores productivos, ya que es considerado un impuesto distorsivo porque se cobra a lo largo de toda la cadena de producción.

La idea que prefiere la Casa Rosada es detener la disminución del Impuesto a los Sellos, que pesa menos en las arcas provinciales. Una tercera opción que se estudiará será incrementar el porcentaje que se cobra de Bienes Personales a activos en el exterior. Esta modificación, en todo caso, provendría de un proyecto de ley separado.

Los gobernadores, más allá del respaldo al espíritu del Presupuesto 2019, que apuntará a eliminar directamente todo el déficit fiscal primario, juran que todavía no tienen los números finos del proyecto de ley, que esperan recibir “probablemente el jueves”, según comentó el ministro de Economía de una provincia opositora.

El mandatario pampeano Carlos Verna, uno de los gobernantes más críticos del Gobierno nacional, incluso expresó por Twitter que los representantes peronistas, que se habían juntado horas antes de ver a Macri, no pudieron ponerse de acuerdo “ni para redactar un comunicado de prensa”. Incluso, aseguró: “Tenemos que esperar que el Ejecutivo Nacional presente el presupuesto para opinar sobre él”.

Las negociaciones que tendrán lugar hasta el fin de semana no son menores. El ministro de Economía sanjuanino Roberto Gattoni afirmó ante este medio que “el cambio en el Consenso Fiscal va a permitir dotar a las provincias de cierto financiamiento en el marco del ajuste general”.

De todas formas, ya entienden que “no hay forma de no salir perdidoso de una situación así” y que hay “que reasignar partidas presupuestarias”, según Gattoni, en línea con lo que había adelantado el gobernador salteño Juan Manuel Urtubey tras la cumbre con Mauricio Macri.

El ministro de Hacienda Nicolás Dujovne no quiso adelantar qué pautas económicas contendrá el Presupuesto, pero dijo que “van a ser conservadores en términos de crecimiento el año próximo” por lo que “va a haber un arrastre fuerte para 2019, la tasa de crecimiento, si existiera, sería muy baja”.

Una de las líneas que planteó el ministro del Interior Rogelio Frigerio fue “la necesidad de retomar la agenda de crecimiento lo antes posible” y dijo que la foto del consenso para el Presupuesto 2019 demuestra “la intención de dar señales para eliminar las incertidumbres en el mercado”.

Ese respaldo de la oposición, también, es clave para lo que espera del FMI de la Argentina, en horas en que se discute la firma de un segundo programa financiero con el organismo.