El muchacho estaba atado a una cuerda arrancada del borde roto de un colchón. Se encontraba alojado en el pabellón 11 de la cárcel de Coronda. Estaba imputado como coautor de homicidio del niño Jorge Bachelli de tan sólo 3 años.

Un suboficial dio inmediato aviso a sus superiores y posteriormente un médico del servicio penitenciario corroboró la muerte. Lo mismo hizo el médico de la repartición policial.

Informaron a los fiscales de Homicidios del MPA, Gioria e Iglesias, que ordenaron los peritajes criminalísticos de rigor en la celda en la que lo hallaron muerto y que el cadáver sea trasladado a la morgue judicial para la realización de la necropsia.