El juicio oral por la “ruta del dinero K” empezará el 30 de octubre

Comodoro Py, una de las causas ícono de corrupción durante el kirchnerismo entra en su etapa final.

El 30 de octubre próximo comenzará el juicio oral y público contra el empresario Lázaro Báez, sus cuatro hijos, Leonardo Fariña y el financista Federico Elaskar, entre otros, en el marco de la causa por lavado de dinero conocido como “la ruta del dinero K”.

El Tribunal Oral Federal 4 fijó para ese día a las 9:30 el inicio del juicio, con una audiencia preliminar el 9 de octubre. El empresario Lázaro Báez había intentado dilatar sin suerte los plazos para el comienzo del juicio al plantear la nulidad del mismo. El dueño de Austral Construcciones pedía que la Justicia resuelva la situación procesal en el caso de la expresidenta Cristina Kirchner.

El principal involucrado de la causa es el empresario K, acusado de lavado de dinero y enriquecimiento ilícito. Además serán sometidos al proceso los cuatro hijos de Báez -Martín, Leandro, Luciana y Melina, el financista Federico Elaskar, el “valijero” Leonardo Fariña, su abogado Jorge Chueco y su contador Daniel Pérez Gadín.

La causa
En el juicio hay 25 acusados, procesados por lavado de dinero agravado. El principal es Báez, dueño de la empresa Austral Construcciones, que se adjudicó la mayoría de obra pública en Santa Cruz durante el kirchnerismo, y que está preso desde abril de 2016 por esta causa.

Casanello elevó el caso a juicio oral y público tras el pedido del fiscal federal Guillermo Marijuan aunque no hizo lugar a su solicitud de incluir a la expresidenta Cristina Kirchner, a la que nunca fue citó a declarar. Según el juez los millones que lavó el empresario tienen origen en la asignación delictiva de obra pública que investiga el juez federal Julián Ercolini.

Casanello ya había hecho el intento de elevar el expediente, pero la Cámara Federal porteña se lo impidió al considerar que le faltaba una instancia determinante: la vinculación de la ruta del dinero K con la causa donde se investiga la defraudación al Estado a través de la obra pública. La Sala II entendió que esos movimientos millonarios de fondos que recibió el empresario en contratos viales son el “delito precedente”.

Parte de ese dinero se volcó a la maniobra delictiva de blanqueo. Después de disponer nuevas indagatorias Casanello procesó por tercera vez al empresario K con un embargo de U$S 600 millones.​ La medida cautelar incluyó, por la misma cifra, a Austral Construcciones y otro conjunto de empresas que intervinieron en la maniobra de lavado. El delito atribuido en este procesamiento fue por “integrar una banda dedicada a lavar dinero entre 2010 y 2013 agravado por la habitualidad”.

Báez fue amigo de Néstor Kirchner, socio de la familia y el principal contratista de obra pública de Santa Cruz. En esta causa Casanello y la Cámara consideraron probado que el empresario sacó del país U$S 60 millones de dólares de origen ilegal. Báez ya había sido procesado por la exteriorización de dinero y su reingreso al país. Su patrimonio creció exponencialmente entre 2010 y 2013: actualmente acumula bienes por más de $ 3 mil millones.