Serena Williams volvió a poner en el centro de la escena una realidad que no suele ser aceptada fácilmente en el mundo del deporte: el trato que reciben las mujeres atletas no es el mismo que reciben los hombres. Luego de la sanción que recibió en la final del US Open, la mejor tenista de la historia acusó al juez de silla de tomar una decisión sexista.

“Nunca le han quitado un juego a un hombre por llamar ladrón al umpire”, fue una de las frases de Serena en su agitado partido ante la japonesa Naomi Osaka. Y anoche, desde la Asociación Femenina de Tenis (WTA), el presidente (paradójicamente un hombre), Steve Simon, apoyó la postura de la tenista en un comunicado oficial.