En diálogo con Tatiana Schapiro y Horacio Marmurek en “Modo Sábado” por Radio Nacional, Ronnie Arias habló sobre cómo superó su adicción a las drogas y dejó polémicas declaraciones. Además, criticó “100 Días para Enamorarse” y su forma de contar la historia de un joven trans, interpretado por Maite Lanata.

Consultado sobre la actualidad televisiva, dijo: “Veo que la tele está muy pobre, que no hay plata para nada, todo es muy triste. Todo es recauchutado, todo es panel, sin desmerecer a nadie. Uno ve Netflix o las producciones que se hacen en España y pensás ‘estamos años luz‘”.

En esa línea, remarcaron la existencia de El Marginal y 100 Días para enamorarse. Entonces, el conductor radial opinó: “En 100 Días… tienen el tema de la chica que está haciendo la transición y me parece que está contado tan brutamente, y vos –por otro lado- ves otra serie que se llama Good Girls, donde una de las hijas, que también está pasando por ese momento, que está contada con tanto afecto y sin tanta violencia, que no hay punto de comparación”. “No me gusta cómo está contado en 100 Días…”, sentenció.

“Me parece que en 100 Días… Me parece que empezó como una comedia, giró a culebrón y ahora es una cosa rara que no termina de ser una cosa ni la otra“, señaló. Sin embargo, destacó a El Marginal y aseguró que “es un golazo”.

Luego continuó con su crítica sobre la ficción de Underground: “Además ¡es aburrido! Yo creo que ya el cerebro de una persona está para una maratón de series de un sábado pero no para seguir algo día a día. Creo que ya pasó la época de las tiras”.

Ahondando sobre el tema, explicó que lo que hace falta en la ficción es que se naturalice el tema y no que sea el eje de la historia. “Me parece que (Juani-Juan) sufre demasiado. Y hoy por hoy, con el pañuelo verde, con el ‘todes’, ¡vamos! ¡Avancemos! ¡Naturalicemoslo! Eso creo. Me parece que sería mejor que sea más natural y no el eje”, dijo.

“Y eso habla de los guionistas y de los productores. Porque creo que la gente lo tiene más naturalizado. Los chicos miran todo por Youtube o Netflix. Yo tengo una sobrina que mira Simona y no lo mira en Canal 13, lo mira en el TreceTv. Lo miran por otras plataformas. Entonces, hoy está todo tan al alcance de la mano que sería más fácil digerir y explicar. Dejémonos de romper los nuevos. Naturalicemos”.

“Me acuerdo que en los 60 se decía: ‘si tengo un hijo puto, mejor que nazca muerto’. Ahora, si la televisión va a seguir con el drama de si aceptar o no un hijo trans… Yo entiendo que hay mucha gente que no lo puede naturalizar, pero háganlo para que se naturalice. Retrógados hay en todos lados”, sostuvo.

Por otro lado, al preguntarle sobre su salud, el conductor y periodista, que peleó contra un cáncer de garganta años atrás y en 2016 anunció que estaba curado, contó: “Nunca tuve miedo de morirme, sí tuve miedo de quedarme mudo. Me asusté mucho con el cáncer pero ahora ando con las mini dosis de solución salina… Pasé de la cocaína de los 80 a la solución salina”, ironizó.

“Yo le decía a Juan Castro siempre: ‘Juan, las drogas son hasta los 30 años’. Después uno tiene que encaminar la vida, porque la vida es otra. El tiempo de experimentación es algo que nos pasa a todos como adolescentes y es hasta esa edad. Yo corté a los 30 porque llega un momento en que uno tiene que hacerse cargo de los vicios y cambiarlos”

Al preguntarle cómo logró dejar su adicción a las sustancias, dijo: “Dejar las drogas fue una decisión mía, dije: ‘esto no va más’. No sentí que me fuera a costar porque fue una decisión. Era un ‘chanchito’. He sido excesivo cuando hubo que serlo. De eso se trata la vida”.

“Después de los 30 hay que cambiar un poco la máquina. Uno va cambiando los grupos también. Ya no tengo amigos de ese estilo”, contó, y agregó: “Hoy los excesos pasan por entrenar. Las adicciones no se curan, se cambian. Y uno tiene que mejorar”, cerró el periodista que el 12 de septiembre presentará su libro “Fama: cómo ser una estrella del pop”, una enciclopedia actual y dinámica sobre la cultura pop argenta.