El Presidente enfrenta otra semana difícil

Se vienen días de definiciones importantes para el Gobierno en varios frentes. En Buenos Aires, el presidente Mauricio Macri se juntará con los gobernadores para avanzar definitivamente en el acuerdo para el Presupuesto 2019. En Washington, en tanto, continuarán las negociaciones con el equipo técnico del FMI para cerrar un nuevo programa de financiamiento.

Ambos frentes están relacionados. Sucede que el proyecto de ley que tendrá que ser ingresado en pocos días al Congreso deberá reflejar los términos que terminen consensuando los funcionarios argentinos y el staff del Fondo Monetario. Una de esas variables ya se conoce: la Casa Rosada necesita llegar al déficit cero.

Esa será una de las condiciones bajo las cuales el organismo financiero aceptará rediscutir con qué frecuencia y qué montos le desembolsará al país. También se debatirán nuevas metas de inflación y mecanismos de uso de reservas del Banco Central ante episodios de escaladas del dólar.

En el frente interno, el Gobierno nacional es optimista sobre la negociación con los gobernadores. El ministro del Interior Rogelio Frigerio fue invitado por los mandatarios provinciales considerados “dialoguistas” a cerrar los puntos que aún permanecen abiertos. Esa reunión tendría lugar el mismo martes a la mañana, horas antes de que acudan todos a la Casa de Gobierno.

Un grupo de gobernadores enviaron señales favorables hacia un acuerdo. “Vamos a tener presupuesto, aunque faltan ajustar algunos detalles”, destacó el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck. El mandatario rionegrino adelantó que “la gran mayoría” de los jefes provinciales están “trabajando para que la Argentina tenga” una ley de Presupuesto para el año que viene.

En la misma línea, su par de Córdoba, Juan Schiaretti, dijo en diálogo con La Voz del Interior que su provincia “hace todos los esfuerzos para que la Nación tenga Presupuesto” y destacó que “la negociación no está lejos de un acuerdo”, aunque advirtió que “los esfuerzos deben ser equitativos”.

Sin embargo, el gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, puso en duda la firma a libro cerrado del proyecto y, categórico, aseguró: “No somos responsables del déficit nacional”. “No voy a ser cómplice del ajuste”, dijo el mandatario santafesino, y puso en duda su presencia en la foto que busca la Casa Rosada con los gobernadores. El puntano Alberto Rodríguez Saá fue más directo. “¿Quién quiere votar el Presupuesto del FMI? Yo no”, avisó.

El mandatario de La Pampa, Carlos Verna, se mostró un poco más cauto y destacó que antes de “anticipar” si está “a favor o en contra” va a esperar a que el Gobierno presente el proyecto para poder “analizarlo”.