El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.

El Gobierno de EEUU mantuvo varias reuniones secretas con militares rebeldes de Venezuela para discutir el eventual derrocamiento del presidente Nicolás Maduro, pero finalmente decidieron no actuar, reportó este sábado el New York Times, que cita a funcionarios estadounidenses y a un excomandante militar venezolano.

Según el diario, las reuniones comenzaron en otoño del año pasado y continuaron hasta este año, y durante esas conversaciones, celebradas en el extranjero, los militares venezolanos aseguraron al Gobierno estadounidense que representaban a cientos de miembros de las Fuerzas Armadas bolivarianas que no estaban de acuerdo con Maduro.

La Casa Blanca, preguntada por esta información, precisó al diario en un comunicado que era necesario participar en un “diálogo con todos los venezolanos que expresan el deseo de restablecer la democracia”, con el fin de “aportar un cambio positivo a un país que ha sufrido mucho bajo el gobierno de Maduro”.

Un funcionario de alto nivel del Gobierno estadounidense explicó al NYT que “después de muchas discusiones, acordamos que debíamos escuchar lo que querían decirnos”, pero finalmente las conversaciones no tuvieron el resultado deseado por parte de los venezolanos y los funcionarios estadounidenses decidieron no apoyar a los militares rebeldes.

El rotativo recuerda que el año pasado el presidente de EEUU, Donald Trump, declaró que tenía una “opción militar” para Venezuela.

Después de que drones cargados de explosivos estallaron cerca de Maduro en un acto el 4 de agosto en Caracas, el mandatario culpó de ello a Estados Unidos, Colombia y a la oposición.

El Departamento de Estado condenó la “violencia política”, pero también denunció detenciones arbitrarias y confesiones forzadas de sospechosos por parte del gobierno de Venezuela. El consejero de seguridad nacional de Estados Unidos, John Bolton, insistió en que “no hubo participación del gobierno de los Estados Unidos” en el incidente del 4 de agosto.