La Municipalidad busca alternativas para que la quita de subsidios al transporte no impacte en el boleto

La provincia no aportará fondos al transporte urbano de Rosario para compensar la quita de subsidios nacionales que anunció esta semana el gobierno de Mauricio Macri. “Son gastos que no están previstos, que no están presupuestados y que no son responsabilidad de la provincia, salvo lo que se refiere al transporte interurbano”, advirtió el gobernador Miguel Lifschitz.

Lo vamos a conversar con el municipio, pero no es una solución fácil, porque no disponemos de los recursos necesarios para cubrir semejante inversión”

El anuncio del jefe de la Casa Gris le suma presión al boleto urbano que se paga en Rosario. El domingo pasado subió a $16,80, ya se fijó otra suba para el 1º de octubre que llevará la tarifa a $18,28 y la quita de subsidios federales impactará entre 8 y 11 pesos por viaje.

Para evitar un boleto a $ 30, desde Cambiemos sugirieron que una opción sería que la gobernación haga un aporte aprovechando el estado superavitario de sus cuentas públicas y teniendo en cuenta las responsabilidades provinciales en la movilidad metropolitana.

“Son gastos que no están previstos, que no están presupuestados y que no son responsabilidad de la provincia, salvo lo que se refiere al transporte interurbano”, sostuvo Lifschitz cuando le preguntaron si estaba en estudio hacer un desembolso para el transporte urbano.

“En principio —siguió— es responsabilidad de los municipios y desde hace casi 18 años el transporte tiene aportes del Estado nacional a través de los subsidios para morigerar el costo del boleto para los sectores populares”.

Luego criticó la decisión de la Casa Rosada. “Este gobierno ha decidido retacear ese aporte y se abre un interrogante sobre cómo se resolverá esta cuestión. Lo vamos a conversar con el municipio, pero no es una solución fácil, porque no disponemos de los recursos necesarios para cubrir semejante inversión”.

Ante la insistencia sobre la posibilidad de algún desembolso para evitar el impacto sobre el bolsillo de los pasajeros, el mandatario sostuvo: “No lo tenemos previsto, porque junto con eso estamos hablando del incentivo docente que se va a congelar y la tarifa social eléctrica que beneficiaba a casi 200 mil familias en Santa Fe”.

Para Lifschitz, “el esfuerzo que se le está pidiendo a las provincias es desmesurado en relación a nuestra posibilidades. Todo está en el terreno de las hipótesis, habrá que ver la propuesta final del gobierno y que ocurre en el Parlamento”.

Según el gobernador, “desde lo jurídico hay decisiones que el Ejecutivo nacional puede tomar de manera autónoma y otras requieren de una aprobación legislativa”.

Al respecto, alertó: “Por una vía o por otra van a terminar afectado las finanzas de las provincias. Lo que ganamos y recuperamos después de una larga batalla jurídica de muchos años, que fue ese famoso 15 por ciento por coparticipación, lo vamos a empezar a perder paulatinamente con estos recortes de aportes nacionales”.

Cumbre en la Casa Rosada

De cara a la cumbre del martes convocada por el presidente Mauricio Macri a todos los gobernadores, Lifschitz planteó: “Vamos a escuchar cuál es la convocatoria del gobierno. Tenemos la expectativa de que algunas de las cuestiones que plantearon los ministros de Economía puedan contemplarse en el futuro presupuesto, de manera que el impacto de los ajustes y recortes del gobierno nacional no sean tan gravosos sobre las economías provinciales o sobre los sectores sociales afectados”, señaló.

En ese sentido, la provincia propuso que se aplique un impuesto a los bienes de argentinos en el exterior, recientemente declarados en el último blanqueo tributario.

El mandatario deslizó que otra opción tributaria a explorar para sumar recursos a la recaudación federal sería aumentar el impuesto a los Bienes Personales, que recientemente se redujo. Y también algún retoque en el impuesto a las Ganancias.

Y finalmente, descartó que puedan producirse saqueos en la provincia. “No vemos ninguna posibilidad de episodios de esas características, aunque nunca hay que descartarlos. De todos modos, estamos muy encima de la cuestión social”, aseveró.

Fein ratificó que en 120 días debuta el nuevo sistema urbano

La intendenta Mónica Fein aclaró ayer que el debut del nuevo sistema de transporte de pasajeros no corre riesgo pese a la quita de subsidios nacionales y confirmó que su implementación se concretará dentro de 120 días.

“Estamos a 120 días de la implementación del nuevo sistema de transporte y las empresas no han planteado nada hasta ahora. Así que vamos a trabajar en ese sentido”, dijo la mandataria. Fein destacó que “los nuevos concesionarios ya firmaron (el contrato de adjudicación). Uno de ellos (Rosario Bus) ya estaba en la ciudad y se le vencía su contrato. Entonces se firmó un nuevo acuerdo. Y la empresa que se incorporará al servicio (El Cacique) llegará la semana próxima”. Luego recordó que el municipio se comprometió “a acompañar a los concesionarios en la compra de los nuevos colectivos. Hoy, más allá del debate que nacionalmente tenemos que dar, los rosarinos debemos estar unidos, defendiendo el transporte de la ciudad”. Respecto a la poda de subsidios, la jefa comunal planteó: “Imagino que los ediles de Cambiemos están preocupados porque esta ciudad tiene que afrontar estos recursos. Plantear que los debe pagar la provincia parece propio de quienes parecen delegados del gobierno nacional”.

Fein reclamó “discutir cómo distribuir equitativamente esa responsabilidad entre Nación y provincia. El gobierno nacional no se puede llevar todo; el impuesto a la soja, al combustible y nosotros hacernos cargo de los problemas”.