De este acto participó la defensa de Juan Valdez, el Dr. Jorge Faisal, quien mencionó que le pareció muy extraño el procedimiento teniendo en cuenta ya se le había tomado muestras de sangre tanto a Liliana como a su nieta cuando se le practicó el ADN para verificar si la menor era hija del profesor o no, “me pareció que no era necesario”, precisó el defensor.

Por otro lado cerca de las 11 horas, los efectivos policiales de la PDI y también el Dr. Faisal, se trasladaron al domicilio de A. M., lugar dónde vivía Rosalía al momento de su desaparición, previa autorización de su dueño, ingresaron al domicilio para tratar de dar con la cerradura de la llave encontrada en el bolsillo de un buzo que la familia reconoció como propiedad de la joven.

M. confesó a los policías que previa autorización para ingresar a su domicilio tuvo que romper con una amoladora las cerraduras ya que no tenía llaves luego de que se había retirado del lugar hacía más de un año y medio. De todos modos se ofreció voluntariamente a buscarlas para poder cotejarlas con la llave encontrada ya que manifestó que las que estaban puestas las había tirado a un basural detrás de la casa.

Tras la búsqueda lograron encontrar en principio una que no se asemejaba a la llave encontrada ya que era de una sola paleta, luego aparecieron dos más que coincidía con la marca de la llave, pero no andaban, de todas maneras los investigadores llevaron las cerraduras para peritarlas, ya estaban bastantes destruidas producto del cambio.

El próximo lunes 10 de septiembre se llevará a cabo en Vera una nueva audiencia de revisión de la causa donde los defensores pedirán nuevamente la libertad de Valdez o una prisión domiciliaria.