El Sanatorio Nosti presentó en la tarde de ayer a los medios de comunicación de Rafaela y al región su nuevo Centro Modelo de Emergencia y Trauma, así como instalaciones destinadas a la capacitación de sus profesionales. La detallada recorrida estuvo a cargo de Agustín Tita, quien precisó las utilidades de cada uno de los más de 1.080 metros cuadrados que tiene la nueva infraestructura, así como también la aparatología de punta. Estará operativo a partir del próximo lunes.
“Es un sueño hecho realidad. Un objetivo cumplido. Trazamos un plan hace dos años y hoy se hace realidad. Estamos felices”, dijo Tita, integrante del Sanatorio Nosti, que tiene más de 60 años de tradición en la atención médica local y regional. Contar con un Sistema de Trauma y Emergencias, que atienda a toda hora y todos los días, acorde a sus requerimientos, es una necesidad primordial de toda la sociedad. Debido al reconocimiento como centro de derivación de una vasta zona de influencia de más de 150 km, las consultas se incrementaron en los últimos años. Así, en 2017 se puso en marcha el proyecto de construcción de un centro modelo de alta complejidad para atención de emergencias y trauma, con capacidad para responder a los desafíos y demandas de la ciudad y la región. Las últimas remodelaciones del Servicio de Urgencias se habían efectuado hace más de 20 años. La inversión total es de más de 32 millones de pesos, aprobada por balance. “De 90 proveedores que tuvimos para la obra, el 75% fue de Rafaela. Siempre apostamos a que sean de acá”, completó.
“Es una guardia que se banca todo. Podemos tratar las consultas más banales hasta las más complejas. Todas van a ser atendidas en tiempo y forma”, dijo. En cuanto al personal, contrataron a 6 médicos y para el no médico (5 puestos), su búsqueda permitió recepcionar más de 3.000 currículums.

COMPROMISO RAFAELINO
En el marco de un plan general para el conjunto del Sanatorio, se conformó un nuevo cuerpo edilicio que ocupa 1.086 metros cuadrados de superficie, compuesto por una planta baja destinada a Servicio de Urgencias, Diagnóstico por Imágenes y Hall Central de Recepción, una planta alta que aloja Sala Auditorio, Biblioteca, Despachos Médicos, espacio de trabajo conjunto y relax de personal, y terraza.
La obra comenzó a proyectarse en el año 2016, sobre una idea original de la que participaron Juan Crespo, Soledad Mondino, Joaquín Tita, Agustín Tita, Carlos Tita, Virginia Basano, Evangelina Allin y Daniel Basano. El proyecto técnico y dirección de obra estuvo a cargo del Estudio de Arquitectura Basano-Allin y la señalética la ejecutó Mauro Falchini, de Social Agencia.

UNIDAD ALTAMENTE ESPECIALIZADA
Con la nueva construcción, Sanatorio Nosti quintuplicó la superficie de recepción y atención al paciente, diferenciando en dos circuitos independientes los pacientes ambulatorios, de aquellos que llegan trasladados en ambulancia de otros centros.
Se construyeron 3 consultorios específicos de atención ambulatoria y se incrementó la capacidad de internación. Se ha dotado de un amplio acceso para maniobras de ambulancias, y ascenso y descenso de pacientes incapacitados, permitiendo la circulación de camillas y sillas de ruedas.
El Centro inaugurado por Sanatorio Nosti es una unidad sanatorial especialmente equipada, donde todo lo necesario para resolver la urgencia está a mano. Las camas, carros de farmacología y todo el instrumental es móvil, logrando un desplazamiento adecuado al tiempo que requieren las urgencias. Las instalaciones fueron diseñadas de forma tal que médicos y enfermeros pueden controlar visualmente a cada paciente desde cualquier ángulo.
Cuenta con 6 camas de internación de estancia corta (hasta 24 horas), todas provistas con paneles de gases medicinales centrales y monitoreo multiparamétrico. El Shockroom es una sala amplia dotada de cama especial de cuidados intensivos, lámpara cialitica para procedimientos quirúrgicos invasivos de necesidad inmediata, respirador última generación, carro de paro y cardiodesfibrilador.

CADA UNA DE LAS AREAS
Cada paciente tendrá un tratamiento particular. Serán recibidos en la recepción y tendrán un circuito acorde a sus necesidades. Esperarán en la amplia sala de espera (tiene capacidad para hasta 60 personas) y serán llamados a través de una pantalla, de acuerdo a las prioridades de su atención. Los médicos que lo atiendan tendrán acceso a una historia clínica digital.
En la guardia hay un shockroom, una especie de unidad de terapia intensiva, con elementos absolutamente móviles, para pacientes críticos, como con infartos o politraumatismos.
También hay una sala de observación, con 5 camas y una unidad de dolor precordial, para pacientes cardíacos. La importancia de este sector radica en pacientes que pueden tener un infarto. “La primera hora es clave. El 95% de los que son atendidos tienen una buena recuperación”, dijo Agustín Tita. Su destino es estar preparados para cualquier eventualidad.
Finalmente, hay una sala para el descanso del médico, salas de yeso, ecocardiografía y ecografía. Ya en la conexión con el resto del sanatorio, se accede al área de diagnóstico por imágenes. “Esperamos que la situación económica nos permita en un futuro tener un tomógrafo y un resonador”, anticipó el integrante del directorio.
En el primer piso, hay un área académica, en donde se encuentra un salón auditorio, la biblioteca y la sala de reuniones. “Un médico que no se capacita no puede atender correctamente”, sentenció Agustín Tita.