Esta mañana el personal de seguridad informó sobre un presunto escape, pero tras inspeccionar el edificio descartar la fuga y detectaron la causa: el motor roto de una moto del subsuelo.

Esta mañana se vivieron momentos de tensión en el Cemar cuando todos los empleados tuvieron que abandonar sus oficinas de urgencia por un presunto escape de gas. El olor en realidad era la nafta de una moto averiada en el subsuelo. Solo un susto.

Consultado por el periodista Ariel Borderi de Radio 2, el arquitecto del Cemar, Osvaldo Deguio, confirmó que la presunta fuga de gas que los alarmó temprano este viernes, fue en, en verdad, un vehículo roto.

Esta mañana el personal de seguridad informó sobre un presunto escape y los empleados fueron evacuados de sus oficinas a la Planta Baja. Tras la inspección del edificio, descartaron la fuga y detectaron en el subsuelo un charco de nafta proveniente del motor roto de una moto.

Esta mañana se vivieron momentos de tensión en el Cemar cuando todos los empleados tuvieron que abandonar sus oficinas de urgencia por un presunto escape de gas. El olor en realidad era la nafta de una moto averiada en el subsuelo. Solo un susto.