De a poco, el Players Lounge del estadio Arthur Ashe empieza a verse más espacioso, al igual que el jardín de recreo de los jugadores. Hace poco más de una semana, ambos lugares estaban repletos de tenistas, entrenadores, dirigentes, empresarios y allegados. Ahora, en los pasillos laberínticos del complejo Billie Jean King solo circulan los que van a protagonizar las etapas decisivas del US Open . Entre ellos, Juan Martín del Potro y Rafael Nadal , a cargo de una de las semifinales, esta tarde, desde las 17 de la Argentina (televisa ESPN); la otra la sostendránNovak Djokovic y Kei Nishikori , a continuación. Salvo el japonés, los otros tres ya conocen el dulce sabor de alzar la copa de campeón en la Gran Manzana.

El cruce entre Del Potro y Nadal es otro capítulo de una rivalidad que creció en los grandes torneos. Se conocen desde el tiempo en el que solían coincidir en torneos del circuito junior. Los años y el tenis profesional los convirtieron en rivales. Con más victorias para el español, es cierto, dominador por 11-5 en el historial, más un triunfo extra por no presentación. Pero el tandilense también se adjudicó algunos encuentros valiosos. El último de ellos, en la semifinal de los Juegos Olímpicos de Río 2016. El zurdo de Manacor respondió con tres victorias consecutivas en torneos de Grand Slam: la semifinal del US Open del año pasado, la semifinal de Roland
Garros , y los cuartos de final de Wimbledon .

Este viernes, Del Potro intentará cortar esa serie desfavorable, este ciclo de derrotas
contra el número 1 del mundo en una cita grande