ARA San Juan. Los familiares no pierden las esperanzas

El buque Seabed Constructor, enviado por la empresa estadounidense Ocean’s Infinity, contratada por el Gobierno, tratará de “localizar” y“no rescatar” el submarino, desaparecido en noviembre pasado con 44 tripulantes, informó la Armada.

“Es para localización e identificación fehaciente del San Juan, no rescate ni reflotamiento”, indicó Enrique Balbi, portavoz de la Armada. Según afirmó, el barco llegará previsiblemente el próximo jueves a Comodoro Rivadavia (Chubut, sur) aunque su hora de llegada dependerá de la meteorología, donde arrancará el próximo viernes el operativo.

Se trata de un vehículo con capacidades tecnológicas no empleadas hasta el momento, con un dispositivo submarino autónomo, que operará en una “búsqueda científica” y no “operativa” como la llevada a cabo anteriormente.

La empresa contratada recabó su propia información sobre la situación del buque, que le ha servido para “diseñar su operación”, como explicó Balbi, quien amplió que las áreas de búsqueda seleccionadas coinciden con las barridas por la Armada hace unos meses.

A pesar de ello, Ocean’s Infinity no lmitó la extensión geográfica de la búsqueda. En él embarcarán tres observadores de la Armada y cuatro veedores
de las familias. Antes de zarpar, los tripulantes ofrecerán una conferencia de prensa.

Los cuatro familiares que viajarán en el Seabed Constructor serán el padre del teniente de corbeta Alejandro Tagliapietra, Luis Tagliapietra -abogado querellante-; Silvana Krawczyk, hermana de la teniente de navío Eliana Krawczyk -única mujer a bordo-; José Luis Castillo, hermano del cabo Enrique Castillo, y Fernando Arjona, hermano del cabo Alberto Aroja.

Estarán un mínimo de 60 días en el mar para participar y supervisar el proceso de búsqueda y no se prevé una fecha de vuelta, aunque se estima que sea alrededor de los 120 días.

Por su parte, el Juzgado Federal de la localidad de Caleta Olivia (Chubut) amplió la información oficial sobre la causa de la desaparición y expuso que, hasta ahora, hay 26 querellantes, todos familiares directos de los tripulantes -un total de 18 familias implicadas en la causa judicial-.

En el texto difundido, resaltaron la “necesidad prioritaria e imperiosa” de localizar la nave cuyo rastro se perdió a exactamente 505 kilómetros de la costa, donde se produjo el último reporte registrado.

“Transcurridos más de nueve meses de la desaparición del Ara San Juan, la causa cuenta con 13 cuerpos y más de 50.000 fojas (hojas) de documentación reservada, toda ella obtenida de pedidos de informes, allanamientos (registros) y órdenes de presentación”, continúa el documento hecho público.

A la par de la “casi una decena” de allanamientos, la causa se apoya en las 52 declaraciones testimoniales realizadas hasta la fecha a figuras relevantes para la investigación como el ministro de Defensa Oscar Aguad, el ex Jefe de la Armada Marcelo Srur, o a los diferentes oficiales y cargos vinculados al mantenimiento del buque desaparecido y a su posterior búsqueda.

En agosto se cumplieron 9 meses desde que se perdió la pista del submarino ARA San Juan; y desde que el 1 de abril el buque ruso “Yantar” se retiró de las aguas del Atlántico, no se ha retomado la búsqueda.

El 15 de noviembre de 2017, la nave de fabricación alemana incorporada a la Armada argentina en 1985 -reacondicionado hace pocos años- reportó por última vez su posición mientras regresaba desde el austral puerto de Ushuaia a su base en Mar del Plata.

Balbi reveló que se captó una “anomalía hidroacústica” consistente con una explosión ese mismo día, unas tres horas después de la última comunicación del submarino, a 30 millas al norte de su última localización.